Monday, October 16, 2006

Dios También está en Internet

Por P. Roberto Mena, S.T.

De manera inexplicable, la recepción de almas en el cielo se estaba incrementando. En los infiernos, el demonio enfurecido envió a la tierra a su ejército maligno a convencer de las ventajas del mal, pero su estrategia no daba resultado. Estos volvieron sin ninguna explicación lógica que convenciera al demonio de por qué en el mundo todo seguía igual, así que él mismo se apersonó.

Fue a las Iglesias y las encontró vacías, vio que la televisión seguía influyendo con mentiras y publicidad manipuladora. El cine seguía midiendo su rating por el número de escenas de sexo, sangre y vicios.

Aparentemente todo estaba bien, no halló nada anormal, y se regresó muy preocupado al no encontrar el motivo por el cual estaban buscando regresar a Dios.

San Pedro, rebosante de satisfacción por estar dando tantas bienvenidas a tantas almas, preguntó a Dios:

-Padre Eterno ¿A qué se debe este cambio?
Y Dios respondió:
-Di con un pequeño truco.
-¿Un truco? -inquirió San Pedro.
-Sí, un truco que se llama Amistades de Internet -le dijo Dios.
-¿Amistades de Internet? -repitió el portero celestial.
Y el Creador empezó a decir:
-En la red se reúne gente de todas las edades, de diferente sexo, de diferentes países, diferentes estratos sociales y diferentes ideologías... Por este medio su relación no es física sino virtual, así que los hombres se comportan como caballeros, y aceptan de las mujeres esa parte femenina que los enamora y al mismo tiempo los educa. Aprende a verlas como amigas. Aprecian su poesía, y paulatinamente las empiezan a respetar por su inteligencia. La mayoría de las personas que se conocen a través de la red son muy espirituales, aunque también comparten chistes, conocimientos, cuentos e ideas. Pero lo más importante, es que se empiezan a preocupar por el bienestar de los demás. Así que todos ellos con sus grandes diferencias, Primero se toleran como vecinos, después fraternizan como hermanos, y por último, son capaces de amarse los unos a los otros.

Ahora dime tú, ¿a qué fue Jesús a la tierra?
-Pues a enseñar eso mismo.
-¿Y...?
-Pues lo están logrando.
Con una alegre carcajada, Dios se alejó de ahí.
Pedro rascándose la cabeza, murmuró:-Yo que creía que la tecnología era cosa del diablo...
Y acercándose a las puertas doradas del cielo donde una multitud esperaba, dijo a grandes gritos:
-¡Hola bienvenidos todos! ¡Esta es su casa!


En la Santísima Trinidad:
Padre Roberto Mena, S.T.

2 comments:

Paul Dion, STL said...

De acuerdo.

El tío Maset said...

Muy acertada la forma de exponer que a Dios también se le puede encontrar en internet. Y muy simpática. Desde España, mi cordial felicitación y bendición.