Friday, October 09, 2009

sacerdotes retados a usar medios de comunicacion

Comunicadores piden a sacerdotes usar los nuevos medios de comunicación


Respaldan el llamamiento de Benedicto XVI




ROMA, jueves, 8 octubre 2009 (ZENIT.org).- SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, expresó su pleno apoyo al llamado del papa Benedicto XVI a los sacerdotes y agentes de pastoral para que usen los nuevos medios digitales en su ministerio.



El Papa escogió como tema de la Jornada Mundial de las Comunicaciones del próximo año "El sacerdote y el ministerio pastoral en un mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra".

Al comentar sobre el tema de la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2010, el presidente de SIGNIS, Augustine Loorthusamy, afirmó que "como red mundial de profesionales católicos de la comunicación, con miembros activos en más de 120 países y a todos los ámbitos de la vida de la Iglesia, estamos comprometidos en ayudar a los sacerdotes y agentes de pastoral a comprender y utilizar los medios en su ministerio".

"Los sacerdotes y agentes de pastoral deben aprender a comunicar en el entorno digital en que se forman las mentes y corazones de los hombres y las mujeres de hoy", subrayó.

Adelantó que éste será uno de los temas principales del Congreso Mundial de SIGNIS que, con el lema "Derechos de los Niños, Promesa del Mañana", se celebrará en Chiang Mai, Tailandia, del 17 al 21 de octubre

Más información en www.signisworldcongress.net y www.signis.net.

premio nobel de la Paz a Obama

La Santa Sede aprecia el Nobel de la Paz concedido a Obama


El portavoz vaticano destaca la contribución del presidente al desarme nuclear




CIUDAD DEL VATICANO, viernes 9 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- “La atribución del Nobel por la paz al Presidente Obama ha sido saludada con aprecio en el Vaticano”, así lo declaró hoy el director de la Sala Stampa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, en un breve comunicado.

El portavoz destacó “el compromiso mostrado por el Presidente Obama por la promoción de la paz en el campo internacional, y en particular, también recientemente en favor del desarme nuclear”.

“Se augura que este importantísimo reconocimiento aliente ulteriormente este compromiso difícil pero fundamnetal para el futuro de la humanidad, para que pueda traer los resultados esperados”, concluye el comunicado.

Saturday, August 29, 2009

facebook de la libertad religiosa.

Nace el Facebook de la libertad religiosa en México y América Latina

Objetivo del Simposio "El Estado laico y la libertad religiosa"


MÉXICO, jueves, 27 agosto 2009 (ZENIT.org-El Observador).- Los próximos días 25 y 26 de septiembre se llevará a cabo, en Ciudad de México, el Simposio "El Estado laico y la libertad religiosa", suspendido el pasado mes de mayo a causa de la epidemia del virus AH1N1 que azotó al país.

Los organizadores del Simposio han puesto en marcha un sistema de alerta que promete --han escrito-- "ser el Facebook de la libertad religiosa en México" y en América Latina, "precisamente creado para que académicos, activistas y otros innovadores de la cultura religiosa" puedan colaborar e interacturar a través de este soporte de Internet.

"Cubriendo una variedad de temas, desde la aplicación de la libertad religiosa en un contexto internacional, hasta los asuntos específicos en varios países del continente americano, el Simposio es una experiencia innovadora para la sociedad mexicana", escriben los organizadores en su primera Alerta.

El sitio de Internet, www.simposiovoces.org, en español, y www.voices-symposium.org, en inglés, posee toda la información del Simposio. El itinerario, la lista de participantes, conferencistas, y patrocinadores, están disponibles en el sitio.

El sitio también tiene una sección de noticias sobre la libertad religiosa en México y Latinoamérica para que los participantes se puedan mantener al tanto de los desarrollos mundiales.

Es posible atender el Simposio, sin costo alguno, mandando la información requerida (nombre y apellido, nacionalidad, a que centro de estudios pertenece, y si es miembro de la prensa cuál es el medio) al correo electrónico siguiente: simposiovoces@gmail.com

jubileo sacerdotal tambien para los que han abandonado

El Año Sacerdotal se dirige también a los sacerdotes que han abandonado

Asegura el cardenal Tarcisio Bertone


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 27 agosto 2009 (ZENIT.org).- El Año Sacerdotal es una iniciativa con la que Benedicto XVI quiere que la Iglesia vuleva a entrar también en contacto con sacerdotes que han abandonado el ministerio.

Lo confirma el cardenal Tarcisio Bertone SDB, secretario de Estado, en una entrevista publicada este viernes por la edición italiana de "L'Osservatore Romano", en la que revela también cómo nació la idea de convocar esta iniciativa.

"Recuerdo que tras el Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios, en la mesa del Papa, estaba una propuesta, ya presentada precedentemente, de convocar un año de la oración, que de por sí estaba bien unida a la reflexión sobre la Palabra de Dios", comienza diciendo.

Sin embargo, añade, "los 150 años de la muerte del cura de Ars y la emergencia de los problemas que han afectado a tantos sacerdotes han llevado a Benedicto XVI a promulgar el Año Sacerdotal", revela.

Con esta iniciativa, afirma su colaborador más cercano, el Papa quiere mostrar "una atención especial a los sacerdotes, a las vocaciones sacerdotales", y promover "en todo el pueblo de Dios un movimiento de creciente afecto y cercanía a los ministros ordenados".

"El Año Sacerdotal está suscitando un gran entusiasmo en todas las Iglesias locales y un movimiento extraordinario de oración, de fraternidad hacia y entre los sacerdotes y de promoción de la pastoral vocacional".

"Además, se está robusteciendo el tejido del diálogo, en ocasiones empañado, entre obispos y sacerdotes, y está creciendo una especial atención a favor de sacerdotes que han quedado reducidos a una condición marginal en la acción pastoral".

El cardenal Bertone afirma que este año busca también "una reanudación de contacto, de ayuda fraterna y si es posible de volver a unirse con los sacerdotes que por diferentes motivos han abandonado el ejercicio del ministerio".

"Los santos sacerdotes que han poblado la historia de la Iglesia no dejarán de proteger y de apoyar el camino de renovación propuesto por Benedicto XVI", concluye.

Wednesday, August 26, 2009

sentencias de los Padres del Desierto.

Las sentencias de los Padres del desierto
Pelagio y Juan
De la impureza

1. El abad Antonio decía: «Pienso que en el cuerpo existen movimientos carnales naturales. No operan si no se consiente en ellos, y se manifiestan en el cuerpo tan sólo como un movimiento sin pasión. Hay otros movimientos en el cuerpo que se fomentan y alimentan con la comida y la bebida y con ellas se excita el calor de la sangre para actuar. Y por eso dice el Apóstol: "No os embriaguéis con vino, que es causa de libertinaje" (Ef 5, 18). Y también el Señor en el Evangelio dice a sus discípulos: "Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje y la embriaguez"». (Lc 21, 34).

«Finalmente se da otra especie de movimientos carnales entre los que luchan en la vida monástica: provienen de las insidias y de la envidia del demonio».

«Conviene pues saber que existen tres clases de movimientos carnales. Unos, de la naturaleza; otros, de la abundancia en el comer; los terceros, del demonio».

2. El abad Geroncio de Petra dijo: «Muchos de los que son tentados de deleites corporales, aunque no pequen corporalmente, pecan de pensamiento. Y aunque conserven la virginidad corporal, fornican en su alma. Por eso, carísimos, bueno es hacer lo que está escrito: "Por encima de todo cuidado, guarda tu corazón"». (Prov 5).

3. El abad Casiano dijo: «El abad Moisés nos ha enseñado esto: "Es bueno no ocultar los pensamientos, sino descubrirlos a los Padres espirituales que tienen discernimiento de espíritu, pero no a los que sólo son ancianos por la edad. Porque muchos monjes, que fiándose solamente de la edad manifestaron sus pensamientos a quienes no tenían experiencia, en vez de consuelo encontraron desesperación"».

4. Había un hermano muy celoso de su perfección. Turbado por el demonio impuro, acudió a un anciano y le descubrió sus pensamientos. Éste, después de oírle, se indignó y le dijo que era un miserable, indigno de llevar el hábito monástico el que tenía tales pensamientos. Al oír estas palabras, el hermano, desesperado, abandonó su celda y se volvió al mundo. Pero por disposición divina se encontró con el abad Apolo. Éste, al verle turbado y muy triste, le preguntó: «Hijo mío, ¿cuál es la causa de una tristeza tan grande?». El otro, avergonzado, al principio no le contestó nada. Pero ante la insistencia del anciano, por saber de qué se trataba, acabó por confesar: «Me atormentan pensamientos impuros; he hablado con tal monje y, según él, no me queda ninguna esperanza de salvación. Desesperado, me vuelvo al mundo». Al oír esto el padre Apolo, como médico sabio, le exhortaba y le rogaba con mucha fuerza: «No te extrañes, hijo mío, ni te desesperes. Yo también, a pesar de mi edad y de mi modo de vivir soy muy molestado por esa clase de pensamientos. No te desanimes por estas dificultades, que se curan, no tanto por nuestro esfuerzo como por la misericordia de Dios. Por hoy, concédeme lo que te pido y vuelve a tu celda». El hermano así lo hizo. El abad Apolo se encaminó a la celda del anciano que le había hecho caer en desesperación. Y quedándose fuera, suplicó a Dios con muchas lágrimas: «Señor, tú que suscitas las tentaciones para nuestro provecho, traslada la lucha que padece aquel hermano a este viejo, para que aprenda por experiencia, en su vejez, lo que no le enseñaron sus muchos años, y se compadezca de los que sufren esta clase de tentaciones». Terminada su oración, vio un etíope de pie junto a la celda, que lanzaba flechas contra el viejo. Éste, al ser atravesado por ellas, se puso a andar de un lado a otro como si estuviese borracho. Y como no pudiese resistir, salió de su celda y por el mismo camino que el joven monje se volvía al mundo. El abad Apolo, sabiendo lo que pasaba, salió a su encuentro y le abordó diciendo: «¿Dónde vas, y cuál es la causa de tu turbación?». El otro sintió que el santo varón había comprendido lo que le pasaba y por vergüenza no decía nada. El abad Apolo le dijo: «Vuelve a tu celda y de ahora en adelante reconoce tu debilidad. Y piensa en el fondo de tu corazón, o que el diablo te ha ignorado hasta ahora, o que te ha despreciado porque no has merecido luchar contra él, como los varones virtuosos. ¿Qué digo combates? Ni un sólo día has podido resistir sus ataques. Esto te sucede porque cuando recibiste a ese joven atormentado por el enemigo común, en vez de reconfortarle en su diabólico combate con palabras de consuelo, lo sumiste en la desesperación, olvidando el sapientísimo precepto que nos manda: "Libra a los que son llevados a la muerte y retén a los que son conducidos al suplicio". (Prov. 14, 11). Y también has olvidado la palabra de nuestro Salvador: "La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante" (Mat 12, 20). Nadie podría soportar las insidias del enemigo, ni apagar o resistir los ardores de la naturaleza, sin la gracia de Dios que protege la debilidad humana. Pidámosle constantemente para que por su saludable providencia aleje de ti el azote que te ha enviado, pues es quien nos envía el sufrimiento y nos devuelve la salud. Golpea y su mano cura, humilla y levanta; mortifica y vivifica; hace bajar a los infiernos y los vuelve a sacar». (Cf. I Rc 2). Dicho esto, el anciano se puso en oración y el viejo se vio enseguida libre de sus tentaciones. Luego el abad Apolo le aconsejó que pidiese a Dios una lengua sabia, para que supiera hablar cada palabra a su tiempo.

5. Uno preguntó al abad Siro de Alejandría sobre los pensamientos impuros. Y él le respondió: «Si no tuvieses estos pensamientos no habría esperanza para ti, pues si no tienes pensamientos es porque cometes actos impuros. Me explico: "Si uno no lucha de pensamiento contra el pecado y no se opone a ellos con todas sus fuerzas, peca con su cuerpo. El que peca con su cuerpo no sufre molestias de sus pensamientos"».

6. Un anciano preguntó a un hermano: ¿No tienes costumbre de hablar con mujeres?». Y dijo el hermano: «No. Pero los pintores antiguos y modernos son los que provocan mis pensamientos así como algunos recuerdos me turban con imágenes de mujeres». El anciano le dijo: «No temas a los muertos, pero huye de los vivos, es decir, del consentimiento y de los actos pecaminosos. Y sobre todo, ora más».

7. El abad Matoés contaba que un hermano le dijo que era peor la maledicencia que la impureza. Yo le respondí: «Muy fuerte es tu afirmación». Y el hermano me dijo: «¿Por qué?». Y le dije: «La maledicencia es un mal, pero se cura rápidamente pues el que la comete hace penitencia diciendo: "He hablado mal", y se acabó. Pero la impureza lleva naturalmente a la muerte».

8. Decía el abad Pastor: «Como el guardaespaldas está junto al príncipe, preparado para cualquier eventualidad, así también conviene que el alma esté siempre preparada contra el demonio de la impureza».

9. Un hermano vino un día al abad Pastor y le dijo: «Padre, ¿qué debo hacer? Tengo tentaciones de impureza. He acudido al abad Ibistión y me ha dicho: "No debes permitir que permanezcan en tu alma"». Y el abad Pastor le dijo: «El abad Ibistión vive arriba en el cielo con los ángeles y no sabe que tú y yo somos combatidos por la impureza. Si el monje se mantiene en el desierto reteniendo su lengua y su apetito, puede estar tranquilo, no morirá».

10. Se cuenta de la abadesa Sara que durante trece años fue violentamente combatida por el demonio de la impureza. Y jamás pidió en su oración verse libre de esa lucha. Solamente decía: «Señor, dame fortaleza».

11. Se contaba también de ella: un día, este mismo demonio le atacó más encarnizadamente que otras veces, sugiriéndole pensamientos de las vanidades del mundo. Pero ella, sin apartarse del temor de Dios y de sus propósitos de abstinencia, subió a la terraza para orar. Y se le apareció corporalmente el espíritu de fornicación y le dijo: «Me has vencido, Sara». Y ella respondió: «No te he vencido yo; ha sido Cristo, mi Señor».

12. Un hermano fue atacado de impureza y la tentación era como un fuego que ardía, día y noche, en su corazón. Él luchaba sin condescender ni consentir con su pensamiento. Mucho tiempo después, la tentación desapareció sin conseguir nada, gracias a la perseverancia del hermano. Y enseguida una luz apareció en su corazón.

13. Otro hermano fue atacado de impureza. Se levantó de noche y fue a visitar a un anciano. Le contó sus pensamientos y el anciano le consoló. Confortado en ese consuelo volvió a su celda. Y de nuevo el espíritu de fornicación volvió al ataque. Y de nuevo acudió al anciano. Y la cosa se repitió muchas veces. El anciano no le desanimaba, sino que le decía lo que le podía ser útil en su situación: «No cedas al diablo ni aflojes en tu lucha. Por el contrario, a cada ataque del demonio, ven a buscarme y el demonio derrotado se alejará. Pues nada alegra más al demonio que el que se oculten sus tentaciones. Y nada le molesta más que el que le descubran sus pensamientos». Por once veces vino el hermano al anciano acusándose de sus pensamientos. La última vez el hermano dijo al anciano: «Sé caritativo conmigo y dime una palabra». Entonces el anciano le respondió: «Créeme hijo, si Dios permitiese que los pensamientos que combaten mi alma pudiesen pasar a la tuya, no podría soportarlos y caerías muy bajo». Dichas estas palabras, por la gran humildad del anciano, se apaciguó el espíritu de impureza en el hermano.

14. Otro hermano fue combatido de impureza. Luchó y redobló su abstinencia y durante catorce años se guardó de consentir a sus malos deseos. Luego vino a la asamblea y descubrió delante de todos lo que padecía. Y todos recibieron el mandato de socorrerle. Hicieron penitencia y oraron a Dios por él durante una semana y se apaciguó su tentación.

15. Un anciano decía de los pensamientos de impureza: «Eremita, ¿quieres salvarte después de tu muerte? Vete, trabaja, vete, mortifícate, busca y encontrarás. Vigila, llama y se te abrirá. En el mundo los atletas son coronados cuando se han curtido en la lucha y han demostrado su fortaleza. A veces, uno lucha contra dos, y estimulado por los golpes logra la victoria. ¿Has visto cuánta fuerza ha conseguido con sus ejercicios físicos en el gimnasio? Pues bien, tú también mantente firme y fuerte y el Señor combatirá contigo contra tu enemigo».

16. Del mismo tema de los pensamientos impuros dijo otro anciano: «Haz como el que pasa por la calle o por delante de una taberna y percibe el olor de la cocina y de los asados. El que quiere entra y come; el que no quiere sólo huele y se va. Haz tú lo mismo, rechaza ese mal olor, levántate y ora diciendo: "Hijo de Dios, ayúdame". Haz esto mismo para ahuyentar los otros pensamientos. Por otra parte no somos extirpadores de los pensamientos, sino combatientes».

17. Otro anciano decía de los pensamientos de impureza: «Los padecemos por negligencia. Pues si consideramos que Dios habita en nosotros, no dejaríamos entrar nada extraño en nuestra alma. Cristo, que mora en nosotros y vive con nosotros, es testigo de nuestra vida.

Por eso nosotros que lo llevamos con nosotros y le contemplamos, no debemos descuidarnos, sino santificarnos, como Él es santo. Mantengámonos sobre la piedra, y el maligno se estrellará contra ella. No temas, que no te puede vencer. Canta con valentía: "Los que confían en Yahveh son como el monte Sión, que es inconmovible, estable para siempre"». (Sal 124, 1).

18. Un hermano preguntó a un anciano: «Si un monje cae en pecado, se angustia porque de progresar en la virtud pasa a un estado peor y tiene que trabajar para levantarse. Al contrario, el que viene del mundo, como parte de cero, siempre progresa». El anciano le respondió: «El monje que sucumbe ante la tentación es como una casa que se derrumba. Y si reconsidera su vocación, reedifica la casa destruida. Encuentra muchos materiales útiles para el edificio, tiene los cimientos, piedras, arena y todas las otras cosas necesarias para la construcción, y así rápidamente levanta la casa. El que ni ha cavado, ni ha echado los cimientos, ni tiene nada de aquello que es necesario, ha de ponerse a la obra con la esperanza de terminarla un día. Lo mismo sucede si el monje sucumbe a la tentación. Si se vuelve a Dios, tiene toda la ayuda de la meditación de la ley divina, de la salmodia, del trabajo manual, de la oración y otras muchas cosas que son fundamentales. Al contrario, el novicio, mientras aprende todo esto, continúa en su estado primitivo».

19. Un hermano atormentado por el espíritu impuro, fue a visitar a un anciano muy notable y le rogaba, diciendo: «Hazme la caridad de rogar por mí, pues soy muy tentado de impureza». El anciano oró al Señor. Pero el hermano volvió por segunda vez repitiendo las mismas palabras. El anciano, por su parte, insistió en la oración al Señor diciendo: «Señor, revélame la causa de la acción del diablo contra este hermano, porque te lo he pedido, y no ha encontrado todavía la paz». Y el Señor le descubrió lo que le sucedía a aquel hermano. Vio al hermano sentado y a su lado el espíritu de fornicación, y como si jugase con él. Y el ángel enviado en su ayuda estaba en pie indignado contra el hermano, porque no se postraba ante Dios, antes se complacía en sus pensamientos volcando en ellos toda su atención. El anciano comprendió que la culpa era toda del hermano y le dijo: «Tú consientes en tus pensamientos». Y le enseñó cómo debía resistir a aquellos pensamientos. E instruido el hermano por la doctrina de aquel anciano y con la ayuda de su oración, encontró descanso para su tentación.

20. En cierta ocasión el discípulo de un anciano notable fue tentado de impureza. El anciano que veía su sufrimiento, le dijo: «¿Quieres que ruegue al Señor para que te libere de esta lucha?». El discípulo le respondió: «Padre, veo que estoy padeciendo mucho, pero siento también el fruto que saco de esta lucha. Por eso pide al Señor en tus oraciones que me dé la fuerza para resistir». Y su abad le dijo: «Ahora veo, hijo mío, lo mucho que has adelantado y que me has superado a mí».

21. Se cuenta que un anciano bajó a Scitia, con su hijo que todavía no había sido destetado, el cual, como se crió en el monasterio, no sabía que existieran mujeres. Cuando se hizo hombre, los demonios le presentaban de noche figuras de mujeres, y él admirado se lo comunicó a su padre. En cierta ocasión subió con su padre a Egipto y al ver mujeres le dijo: «Estas son las que se me presentaban de noche en Scitia». Y el anciano le dijo: «Hijo, estos son monjes que viven en el mundo. Usan un hábito distinto del de los ermitaños». Y se extrañó el anciano de que los demonios le hubieran presentado imágenes de mujeres en Scitia, y enseguida se volvieron a su celda.

22. En Scitia, se encontraba un hermano muy probado por las tentaciones. El enemigo le traía la memoria de una hermosa mujer y le atormentaba mucho. Y sucedió, por disposición divina, que otro hermano bajó de Egipto a Scitia. Y hablando entre ellos le comunicó la muerte de cierta persona. Era precisamente aquella mujer que turbaba al hermano. Al oírlo, tomó su manto y de noche acudió al lugar donde la habían enterrado. Cavó la tumba, limpió con su manto la sangre putrefacta de ella, y se volvió a su celda con ella. El olor era intolerable, pero él ponía ante sí aquella podredumbre y combatía sus pensamientos, diciendo: «Mira lo que tanto deseabas. Ya lo tienes, sáciate con ello». Y se impuso el tormento de ese hedor hasta que cesó dentro de su alma aquella lucha.

23. Una persona vino un día a Scitia para hacerse monje. Traía con él a su hijo que acababa de ser destetado. Cuando el niño se hizo adulto, los demonios empezaron a atacarle y a tentarle. Y dijo a su padre: «Voy a volver al mundo; pues no puedo dominar mis pasiones carnales». Su padre le animaba, pero él volvió a la carga: «No puedo aguantar más; padre, déjame marchar». Su padre le insistió: «Hijo, escúchame una vez más. Toma cuarenta panes y hojas de palma para cuarenta días de trabajo. Vete al interior del desierto, estáte allí cuarenta días y que se cumpla la voluntad de Dios». Obediente a su padre se fue al desierto, y permaneció allí, trabajando y tejiendo palmas secas y comiendo pan seco. Después de veinte días de hesyquia vio una aparición diabólica. Se puso en pie delante de él una especie de mujer etíope, de aspecto repugnante y fétido. Su hedor era tan insoportable que no lo podía aguantar y la arrojó lejos de sí. Y ella le dijo entonces: «Soy la que aparezco dulce en el corazón de los hombres. Pero por tu obediencia y perseverante ascesis, Dios no me ha permitido seducirte, sino que te di a conocer mi hedor». Él se levantó y, dando gracias a Dios, volvió a su padre y le dijo: «No quiero volver al mundo, padre. He visto la obra del diablo y he sentido su hedor». Su padre, que había sabido lo ocurrido por una revelación, le dijo: «Si te hubieras quedado allí cuarenta días y hubieras guardado mi mandato hasta el final, hubieras visto cosas más extraordinarias».

24. Un anciano moraba muy dentro del desierto. Tenía una pariente que hacía muchos años deseaba verle. Ella se enteró del lugar donde moraba, y se puso en camino hacia el desierto. Encontró a unos camelleros, se unió a ellos y con ellos se adentró en el desierto. Era llevada por el diablo. Llegando a la puerta del anciano se dio a conocer, diciendo: «Soy yo, tu pariente» y se quedó con él. Otro monje que moraba en la parte inferior del desierto, llenaba su jarra de agua a la hora de la comida; y de pronto se cayó la jarra y se derramó el agua. Y por inspiración de Dios, se dijo: «Iré al desierto y contaré a los ancianos esto que me ha sucedido con el agua». Se puso en marcha y como se hiciese tarde durmió en un templo pagano que había junto al camino. Y durante la noche oyó a los demonios que decían: «Esta noche haremos caer a aquel monje en la impureza». Al oírlo, se afligió mucho y llegándose al anciano lo encontró triste. Y le dijo: «¿Qué he de hacer, Padre? Lleno mi jarra de agua y a la hora de la comida se derrama toda». El anciano le respondió: «Vienes a preguntarme por qué se te cae la jarra. Y yo ¿qué debo hacer, pues esta noche he caído en la fornicación?». «Lo sabía», le respondió el otro. «¿Tú, cómo lo sabes?», le dijo el anciano. «Dormía en un templo y oí a los demonios hablar de ti», le contestó. Y el anciano dijo: «Me vuelvo al mundo». Pero el hermano le suplicaba: «No, Padre, quédate aquí; despide a esa mujer. Lo que te ha ocurrido ha sido obra del enemigo». El anciano le escuchó y se animó. Redobló su penitencia con muchas lágrimas, hasta que recobró su estado anterior.

25. Un anciano dijo: «El desprendimiento, el silencio y la meditación en secreto, engendran pureza».

26. Un hermano preguntó a un anciano: «Si alguno cae en tentación, ¿qué pasa con el escándalo de los demás?». Y el anciano le contó esta historia: «Había un diácono muy conocido en un monasterio de Egipto. Un magistrado, perseguido por el gobernador, vino con toda su familia al monasterio. Bajo la acción del maligno el diácono pecó con la mujer del magistrado y todos los hermanos se llenaron de vergüenza. El diácono fue a ver a un anciano y le contó lo sucedido. El anciano tenía una celda interior oculta. Cuando la vio el diácono le dijo: "Entiérrame aquí mismo vivo y no se lo digas a nadie". Y entró en aquella celda obscura e hizo allí verdadera penitencia. Mucho tiempo después aconteció que no se produjo la crecida del Nilo. Y mientras todos rezaban las letanías, le fue revelado a uno de los ancianos, que el agua del río no subiría, si no venía a rezar con ellos el diácono que estaba escondido en la celda de uno de los ancianos. Al oírlo, se admiraron mucho y fueron a sacarle del lugar donde estaba. Oró y subió el agua. Y los que se habían escandalizado de él, quedaron después edificados de su penitencia, y glorificaron a Dios».

27. Dos hermanos fueron a la ciudad para vender lo que habían fabricado. En la ciudad se separaron y uno de ellos cayó en la fornicación. Poco después llegó el otro hermano y le dijo: «Hermano, regresemos a nuestra celda». «No voy», respondió el otro. «¿Por qué no, hermano?». «Porque cuando me dejaste, dijo el otro, me vi tentado y pequé de impureza». Pero su hermano, queriéndoselo ganar, se puso a decirle: «También a mí me ha sucedido lo mismo, y después de dejarte he fornicado también. Pero volvamos y hagamos juntos penitencia con toda nuestra fuerza, y Dios nos perdonará aunque seamos pecadores». Al volver a su celda, contaron a los ancianos lo que les había ocurrido, y éstos les señalaron la penitencia que debían cumplir. Uno de ellos, sin embargo, no hacía penitencia por sí, sino por el otro hermano, como si también él hubiera pecado. Viendo Dios su penitencia y su caridad, a los pocos días descubrió a uno de los ancianos que por la gran caridad de aquel hermano, que no había pecado, había perdonado al que había fornicado. Esto en verdad es dar su vida por el hermano.

28. Un hermano fue un día a decir a un anciano: «Padre, mi hermano me abandona para ir no sé dónde y sufro por ello». El anciano le animaba: «Hermano, llévalo con paz, y Dios viendo tu sufrimiento y tu paciencia, lo traerá de nuevo junto a ti. Sabes que la severidad y la dureza no valen para hacer cambiar de idea a nadie. Pues el demonio no arroja al demonio. Más bien será con benignidad como conseguirás atraerlo. Dios mismo atrae a sí a los hombres por la persuasión». Y le contó lo que sigue: «Dos hermanos vivían en la Tebaida y habiendo uno de ellos pecado de impureza dijo al otro: "Voy a regresar al mundo". El otro llorando le dijo: "No permito, hermano, que te vayas, pierdas el fruto de tu trabajo y de tu virginidad". Pero el primero no lo aceptó: "No me quedaré, me iré. O vienes conmigo y de nuevo volveré contigo o déjame marchar y me quedaré en el mundo". El hermano fue a contar lo que le ocurría a un anciano venerable. "Vete con él, le dijo el anciano, y Dios por causa de tus sufrimientos no permitirá que sucumba". Y los dos hermanos volvieron al mundo. Llegaron a una aldea y viendo Dios la pena de aquel que por caridad y afecto acompañaba a su hermano, arrancó del otro su mal deseo. "Hermano, le dijo, volvamos al desierto. Supongamos que hubiese pecado con una mujer, ¿qué hubiera sacado de ello?". Y volvieron indemnes a su celda».

29. Un hermano tentado por el demonio fue a decir a un anciano: «Estos dos hermanos viven juntos y se portan mal». El anciano se dio cuenta que el demonio le engañaba y mandó llamar a los dos hermanos. Al llegar la noche, les preparó una estera y los cubrió con una manta, diciendo: «Los hijos de Dios tienen el alma grande y santa». Luego dijo a su discípulo: «Encierra a este hermano solo en una celda, pues tiene el vicio del que acusa a los otros».

30. Un hermano dijo a un anciano: «¿Qué debo hacer, pues me mata un pensamiento vergonzoso?» El anciano le respondió: «Cuando una mujer quiere destetar a su hijo se frota los senos con algo amargo, y cuando el niño viene a mamar, como de costumbre, siente ese gusto amargo y se va. Tú también, pon algo amargo en tus pensamientos». Y el hermano le preguntó: «¿Cuál es esa cosa amarga que debo poner?». «La meditación de la muerte y de los tormentos preparados para los pecadores en el siglo venidero», dijo el anciano.

31. Un hermano consultó a un anciano acerca de los pensamientos de impureza. Y el anciano le respondió: «Nunca he tenido tentaciones en esa materia». Y el hermano desalentado fue a contarlo a otro anciano: «Mira lo que me ha dicho aquel monje, y me ha escandalizado porque lo que me ha dicho supera las fuerzas de la naturaleza». El anciano le dijo: «No te ha dicho eso sin motivo este hombre de Dios. Vuelve a él, pídele perdón y que te aclare el sentido de sus palabras». El hermano volvió arrepentido al anciano, hizo una metanía y le dijo: «Perdóname, Padre, pues me porté como un tonto contigo y me marché sin despedirme. Te ruego me expliques por qué no te has visto nunca combatido por la impureza». El anciano le contestó: «Desde que soy monje nunca me he saciado de pan, ni de agua, ni de sueño. Y el tormento de todas estas privaciones no me ha permitido sentir el apetito de la impureza». El hermano se fue muy aprovechado de la respuesta del monje.

32. Un hermano preguntó a un anciano: «¿Qué debo hacer? Pienso continuamente cosas impuras, que no me dejan ni una hora de descanso y mi alma está muy afligida». El anciano le dijo: «Cuando los demonios siembren en tu corazón esos pensamientos, y tú te des cuenta, no discutas en tu interior. Lo propio del demonio es sugerir el mal. Pero aunque no dejen de molestarte no te pueden forzar. De ti depende el consentir o no». «Mas ¿qué he de hacer?, respondió el hermano, porque soy débil y me domina esta pasión». «Atiende a lo que voy a decirte, respondió el anciano, ¿sabes lo que hicieron los madianitas? Adornaron a sus hijas con sus mejores galas, y las expusieron delante de los israelitas, pero no obligaron a nadie a pecar con ellas, sino los que quisieron cohabitaron con ellas. Los demás se indignaron y se vengaron con la muerte de aquellos que quisieron inducirles a la fornicación. Así hay que combatir a la impureza. Cuando empiece a hablar en el fondo de tu corazón no le respondas. Levántate, ora y haz penitencia, diciendo: "¡Hijo de Dios, ten piedad de mí!"». Dijo el hermano: «Padre, hago meditación, pero no siento la compunción del corazón, porque no entiendo el sentido de las palabras». Y el anciano le dijo: «Sigue meditando. Oí al abad Pastor y a otros Padres estas palabras: "El encantador no entiende las palabras que pronuncia, pero la serpiente las oye, las entiende, se humilla y se somete al encantador". Hagamos lo mismo, aunque ignoremos el sentido de las palabras que pronunciamos; los demonios las escuchan, se espantan y huyen».

33. Decía un anciano: «Los pensamientos de impureza son frágiles como el papiro. Si vienen sobre nosotros y los rechazamos sin consentir en ellos, se quiebran sin esfuerzo. Pero si cuando se presentan nos deleitamos con ellos y consentimos, se hacen como el hierro y es difícil destruirlos. Por eso es necesario tener discreción en nuestro pensar, para que sepamos que para el que consiente no hay esperanza de salvación. En cambio para los que no consienten les está reservada la corona».

34. Dos hermanos combatidos de impureza, abandonaron el monasterio con intención de contraer matrimonio. Pero luego se dijeron el uno al otro: «¿Qué hemos ganado abandonando nuestro estado angélico por este estado de corrupción, al que seguirá el fuego y los tormentos? Volvamos al desierto y hagamos penitencia de lo que hemos intentado hacer». De vuelta al desierto, confesaron su falta y rogaron a los Padres que les impusieran una penitencia. Los ancianos les encerraron un año entero y a cada uno se le daba la misma cantidad de pan y la misma medida de agua, pues los dos parecían tener las mismas fuerzas. Al terminar su penitencia salieron los dos. Y los Padres vieron que uno de ellos estaba pálido y muy triste; el otro, en cambio, robusto y muy alegre. Y se admiraron porque los dos habían recibido la misma cantidad de comida y de bebida. Y preguntaron al que estaba triste y abatido: «¿En qué pensabas en tu celda?». Y respondió: «En el mal que había hecho y en el castigo que me sobrevendría, y el temor hacía que la piel se adhiriese a mis huesos». Hicieron la misma pregunta al otro y contestó: «Daba gracias a Dios por haberme librado de las miserias de este mundo y de las penas del siglo venidero y por haberme devuelto a este estado angélico. Y me llenaba de alegría al pensar continuamente en Dios». Los ancianos dijeron: «Ante Dios la penitencia de los dos tiene el mismo valor».

35. Un anciano cayó gravemente enfermo en Scitia, y los hermanos le servían. Y al ver el trabajo que les daba, dijo: «Iré a Egipto para no molestar a estos hermanos». Pero el abad Moisés le aconsejó: «No vayas porque caerás en la impureza». El anciano se entristeció y le dijo: «Mi cuerpo está muerto, ¿y tú me dices esto?». Y se marchó a Egipto. Al conocer su llegada, los habitantes de los alrededores le trajeron muchos presentes. Y vino también una virgen fiel para servir al anciano enfermo. Poco después, sintiéndose mejor, pecó con ella y ésta concibió. Los vecinos del lugar le preguntaron de quién era aquel niño y ella contestó: «Es del viejo». Pero ellos no querían darle crédito. Y el anciano les dijo entonces: «Sí, es mío. Cuidad al niño cuando ella dé a luz». Después de nacer el niño y ya destetado, el anciano tomó al niño sobre sus hombros y volvió a Scitia en un día de gran fiesta. Y entró en la iglesia ante toda la multitud de los hermanos. Estos al verle se echaron a llorar. Y él les dijo: «¿Veis este niño? Es hijo de mi desobediencia. Tened cuidado hermanos míos, que yo he hecho esto en mi vejez, y rogad por mí». Y volviendo a su celda, se entregó a su antiguo modo de vida.

36. Los demonios tentaron muy violentamente a un hermano. Tomando la forma de hermosas mujeres, durante cuarenta días se esforzaron sin interrupción por hacerle cometer el pecado. Pero como él resistió virilmente el combate, sin dejarse vencer en lo más mínimo, Dios, que contemplaba aquella hermosa lucha, le concedió la gracia de no padecer en adelante ninguna tentación carnal.

37. Un anacoreta vivía en el Bajo Egipto, y era muy célebre porque vivía solo en su monasterio, en un lugar desértico. Y por instigación del diablo, una mujer depravada que oyó hablar de él dijo a unos jóvenes: «¿Qué me queréis dar y haré caer a vuestro anacoreta?». Y ellos concertaron lo que le darían. Salió por la tarde y llegó a la celda simulando haberse extraviado. Llamó, salió a abrir el ermitaño y al verla se turbó. Y le dijo: «¿Cómo has llegado hasta aquí?». Ella respondió llorando: «Me he extraviado». Conmovido el monje la hizo pasar al patio. Luego, él entró en su celda y cerró por dentro. Pero la infeliz gritaba: «Padre, unas bestias feroces me devoran». El monje se turbó de nuevo, y temiendo el juicio de Dios, se decía: «¿De dónde me viene esta desgracia?». Y abriendo la puerta la introdujo dentro. Y empezó el diablo a tentarle con ella, como si le lanzara flechas al corazón. Y entendiendo el anciano que las tentaciones venían del demonio, se decía a sí mismo: «Los caminos del enemigo son tinieblas; el Hijo de Dios es luz». Y levantándose encendió su lámpara. Pero como la pasión le devoraba, dijo: «Los que hacen eso van al suplicio. Prueba, pues, si puedes soportar el fuego eterno». Y puso su dedo sobre la llama. Este arde y quema, pero no lo siente, por el fuego violento de su pasión carnal. Y continuó así hasta el amanecer quemando todos sus dedos. Entre tanto la infeliz, al ver lo que hacía, atemorizada, se quedó como una piedra. Por la mañana llegaron los jóvenes y preguntaron al monje: «¿Vino una mujer ayer noche?». «Sí, respondió, está durmiendo aquí». Entraron y la encontraron muerta. Y gritaron: «¡Padre, está muerta!». Entonces, el monje apartó su manto y les mostró las manos, diciendo: «Mirad lo que ha hecho conmigo esta hija de Satanás: me ha hecho perder todos mis dedos». Y les contó lo sucedido y añadió: «Está escrito: no devuelvas mal por mal». Y poniéndose en oración la resucitó. La mujer se convirtió y llevó una vida casta el resto de su vida.

38. Un hermano se vio tentado de impureza, abandonó el desierto, llegó a cierta aldea de Egipto, vio a la hija de un sacerdote pagano y se enamoró de ella, y dijo a su padre: «Dámela por mujer». Él le respondió: «No te la puedo dar sin consultar antes con mi dios». Y acudiendo al demonio, al cual adoraba, le dijo: «Un monje ha acudido a mí, porque quiere casarse con mi hija. ¿Se la doy por esposa?». Y el demonio le respondió: «Pregúntale si reniega de su Dios, de su bautismo y de su profesión de monje». Y el sacerdote acercándose al hermano le dijo: «Reniega de tu Dios, de tu bautismo y de tu estado de monje y te daré mi hija». El monje accedió, y al punto vio una paloma que salía de su boca y subía al cielo. Volvió el sacerdote al demonio y le dijo: «Ha prometido hacer aquellas tres cosas». Pero el demonio respondió: «No le des como esposa a tu hija, pues su Dios no le ha abandonado y le sigue ayudando todavía». El sacerdote volvió a decir al hermano: «No te puedo dar a mi hija, porque tu Dios te ayuda todavía y no te ha abandonado». Al oír esto el hermano pensó: «Si Dios me demuestra tanta bondad, habiendo yo, infeliz, renegado de Él, de mi bautismo y de mi profesión de monje, verdaderamente bueno es este Dios que me ayuda así ahora que soy tan perverso. Entonces, ¿por qué voy a apartarme de Él?». Y volviendo en sí, recobró la calma y volvió al desierto para contar a un anciano venerable lo que le había sucedido. Y el anciano le dijo: «Quédate conmigo en esta cueva, ayuna tres semanas seguidas, y yo rogaré a Dios por ti». El anciano hizo penitencia por el hermano y oró a Dios diciendo: «Os ruego, Señor, que me deis esta alma y que aceptéis su penitencia». Y Dios escuchó su oración. Al terminar la primera semana, el anciano se presentó al hermano, y le preguntó: «¿Has visto algo?». Y el joven respondió: «Sí, he visto una paloma arriba en el cielo, muy por encima de mi cabeza». Y el anciano le aconsejó: «Vigila y ruega intensamente a Dios». Al final de la segunda semana volvió el anciano a preguntar al hermano: «¿Has visto algo?». «He visto la paloma que se acercaba a mi cabeza», respondió el hermano. Y el anciano le recomendó el dominio de su mente y la oración ferviente. Al terminar la tercera semana, volvió de nuevo el anciano para preguntarle: «¿Has visto algo más?». Y le respondió el hermano: «Vi la paloma posarse sobre mi cabeza. Alargué la mano para cogerla, pero echó a volar y entró en mi boca». Entonces el anciano dio gracias a Dios y dijo al hermano: «Dios ha aceptado tu penitencia. En adelante vigila y ten cuidado de ti». El hermano le contestó: «Desde ahora me quedaré contigo hasta la muerte».

39. Un anciano de Tebas contó lo que sigue: «Soy hijo de un sacerdote pagano. Siendo niño iba al templo y veía a menudo a mi padre entrar allí para ofrecer sacrificios al ídolo. Y un día, entré furtivamente detrás de él y vi a Satanás sentado y rodeado de todo su ejército de pie ante él. Y uno de los jefes se acercó para adorarle. "¿De dónde vienes?", le preguntó Satanás, y el demonio le respondió: "He estado en tal región y he provocado guerras y grandes perturbaciones, con mucho derramamiento de sangre, y he venido a comunicártelo". Satán le preguntó: "¿Cuánto tiempo has empleado en esto?". "Treinta días", respondió el diablo. Y Satanás mandó azotarlo, mientras decía: "¡Tanto tiempo para hacer esto!". Y otro demonio se adelantó para adorarle, y Satanás le preguntó: "¿De dónde vienes?". "Del mar. He levantado tempestades, hundido muchas naves y matado a muchos hombres, y he venido a contártelo", respondió. "¿En cuánto tiempo?", preguntó Satanás. "En veinte días", le contestó. Y mandó azotarlo, diciéndole: "En tantos días, ¿sólo hiciste esto?". Y un tercer demonio se postró para adorarle. Y le dijo: "¿De dónde vienes?". "He estado en tal ciudad. En unas bodas he provocado disputas y he hecho que se derramara mucha sangre. Además maté al esposo y he venido a decírtelo". Y preguntó Satán: "¿En cuánto tiempo?". "En diez días", contestó. Y también fue azotado por haber tardado tanto tiempo. Se acercó a adorarle otro demonio, y volvió a preguntar Satanás: "¿De dónde vienes?". "He estado en el desierto. Hace cuarenta años que lucho contra un monje, y por fin esta noche le he hecho caer en impureza". Al oír esto, Satanás se levantó, le abrazó y, quitándose su corona, se la colocó en la cabeza y le hizo sentar en su mismo trono mientras le decía: "¡Bravo, has hecho una gran hazaña!". Cuando oí y vi esto, me dije a mí mismo: "Ciertamente es una gran cosa el estado monacal"».

40. Un anciano que había vivido casado en el mundo, después de su retiro al desierto se veía frecuentemente tentado por el recuerdo de su mujer, y se lo contó a los Padres. Estos, sabiendo que era esforzado y que hacía más de lo que se le pedía, le impusieron una tarea capaz de debilitar su cuerpo hasta el punto que no pudiese levantarse. Por disposición de Dios, vino un Padre para establecerse en Scitia. Pasó junto a la celda del anciano, la vio abierta y pasó de largo admirándose de que nadie saliese a su encuentro. Volvió sobre sus pasos y llamó diciendo: «No sea que esté enfermo el hermano que vive en esta celda». Luego entró y lo encontró muy enfermo. Y le dijo: «¿Qué te pasa, Padre?». El otro le contó su historia: «He vivido en el mundo y ahora el enemigo me atormenta con el recuerdo de mi mujer. Se lo conté a los Padres y me han impuesto una serie de prácticas penosas. He querido cumplirlas en obediencia plena, pero me faltan las fuerzas y sin embargo la tentación crece». A estas palabras, el anciano se entristeció y le dijo: «En verdad, los Padres, como personas autorizadas, tuvieron sus razones para imponerte estos trabajos que te agotan. Pero según mi humilde entender, deja todo esto, toma algo de alimento a su tiempo y repara tus fuerzas. Reza el oficio divino y abandónate en Dios, ya que con tus solas fuerzas no podrás triunfar. Nuestro cuerpo es como un vestido. Si no se le cuida se echa a perder». El hermano hizo lo que se le dijo, y pocos días después le dejó la tentación.

41. Un anacoreta, muy avanzado en la vida espiritual, vivía hacía mucho tiempo cerca de Antinoé. Y muchos se aprovechaban tanto de sus palabras como de sus ejemplos. Por eso el diablo le envidiaba, como le ocurre con todos los varones virtuosos. Y bajo capa de piedad le sugirió que no debía de ayudarse ni ser servido de los demás, sino que, al contrario, él debía servir a los otros. Y el demonio le sugirió esta idea: «Ya que no ayudas a los demás por lo menos sírvete a ti mismo. Vende en la ciudad las cestas que fabricas, compra lo que necesites y vuelve a tu soledad para que no seas gravoso a nadie». Se lo sugería el diablo porque envidiaba su hesychia, el mucho tiempo que consagraba a Dios y el provecho que muchos sacaban de ello. Por eso el demonio tenía prisa en tenderle una trampa para hacerle caer. El ermitaño, pensando que era una buena idea, se dispuso a salir de su monasterio. Y aunque todos le admiraban, sin embargo, desconocía esta clase de trampas. Mucho tiempo después encontró una mujer y dada su falta de experiencia y cautela, le engañó y se enamoró de ella. Se fue a un lugar retirado, con el diablo sobre sus pasos, y pecó junto a un río. Y pensó en la alegría del enemigo con ocasión de su ruina, cayó en desesperación porque había ofendido tan gravemente al Espíritu de Dios, y recordando a los santos ángeles y a tantos Padres venerables, que aunque vivían en las ciudades habían triunfado del demonio, se afligió mucho porque no podía parecerse a ninguno de ellos, olvidando que Dios da su fortaleza a los que se convierten a Él con devoción. En su ceguera, no viendo como curar su pecado, quiso arrojarse al río para dar alegría completa al demonio. Por el intenso sufrimiento de su alma enfermó también su cuerpo. Y si no le hubiera socorrido la misericordia de Dios, hubiera muerto sin penitencia, con gran gozo del enemigo. Vuelto finalmente en sí, se propuso llevar a cabo una penosa penitencia rogando a Dios con llanto y lágrimas. Volvió al monasterio, clavó la puerta de su celda y se puso a llorar a Dios con súplica incesante como se hace con los muertos. Su cuerpo se debilitó a fuerza de velar y ayunar, pero él no mitigaba su penitencia, pues no tenía la seguridad de que fuese suficiente. Los hermanos, tratando de ayudarle, venían a verle y llamaban a la puerta, pero él les contestaba que no podía abrir: «He hecho voto de hacer durante un año una vida de absoluta penitencia. Orad por mí», les decía. No sabía qué responder sin que ellos se escandalizasen por lo ocurrido, ya que era tenido por todos como un monje respetable y de gran virtud. Y durante todo el año practicó un riguroso ayuno y una dura penitencia. Por Pascua, la noche misma de la Resurrección, tomó una candela nueva y la puso en un cántaro nuevo. Lo tapó con una tapadera y se puso en oración desde el atardecer diciendo: «Oh Dios, compasivo y misericordioso, que quieres salvar aun a los mismos paganos para que vengan al conocimiento de la verdad, me refugio en ti, Salvador de los fieles. Ten piedad de mí que tanto te ofendí, proporcioné un gozo grande al enemigo y he muerto por obedecerle. Tú, Señor que te apiadas de los impíos y de los que carecen de misericordia, Tú que mandas tener misericordia con el prójimo, ten piedad de mi abyección. Para Ti no hay nada imposible y mira que mi alma es llevada como polvo al borde del infierno. Ten piedad de mí, pues eres benigno y misericordioso con esta criatura tuya. Tú, que resucitarás los cuerpos de los que ya no viven el día de la Resurrección, ¡escúchame, Señor, que mi corazón desfallece y mi alma es muy desgraciada! Mi cuerpo, que tanto he manchado, está extenuado. Ya no tengo fuerzas para vivir porque me falta la esperanza. Perdona este pecado por el cual he hecho penitencia, pecado doble porque he desesperado. Devuélveme la vida, que estoy arrepentido, y ordena a tu fuego encender esta lámpara. Para que seguro de tu misericordia y de tu perdón por todo el resto de mi vida, guarde tus mandamientos, no me aparte de tu santo temor y te sirva con mayor fidelidad que antes». Y orando con muchas lágrimas la noche misma de la Resurrección del Señor, se levantó para ver si se había encendido la candela. Y descubriendo el vaso vio que no se había encendido. Cayó de nuevo rostro en tierra, rogando a Dios con estas palabras: «Sé, Señor, que la batalla la preparaste para que fuese coronado. Pero no supe mantenerme firme, y teniendo en más los placeres de la carne, he preferido los tormentos de los impíos. Perdóname, Señor, de nuevo confieso a tu bondad mi infamia, delante de los ángeles y delante de todos los justos y la confesaré también delante de todos los hombres si no fuera escándalo para ellos. Señor, ten piedad de mí para que pueda enseñar a los demás, Señor, dame la vida». Repitió tres veces esta oración y fue escuchado. Y levantándose encontró encendida la candela, con gran brillo. Y ebrio de esperanza, y confortado de gozo su corazón, admiró la gracia de Dios que así le perdonaba sus pecados y daba así satisfacción a su alma como se lo había pedido. Y decía: «Te doy gracias, Señor, porque has tenido piedad de mí que no soy digno siquiera de vivir en este mundo, y que con este nuevo y maravilloso milagro me has devuelto la confianza. Tú perdonas misericordiosamente a las almas que has creado». Y perseverando en su oración amaneció el día. Y alegrándose de este modo en el Señor se olvidó de la comida. El fuego de su lámpara se mantuvo durante toda su vida, añadiéndole aceite cuando era necesario, y velando para que no se apagase. Y de nuevo habitó en el Espíritu divino, y se hizo insigne ante los demás, dando testimonio de su humildad por la confesión y acción de gracias a Dios con gran alegría. Finalmente, unos días antes de su muerte tuvo revelación de su tránsito al Padre.

sacerdotes y sacramento de reconciliacion.

En un mensaje con motivo de la 60 Semana Litúrgica nacional italiana, el Papa Benedicto XVI alentó a los sacerdotes a favorecer la celebración del sacramento de la Reconciliación de los fieles; y en el marco del Año Sacerdotal, los exhortó a ser "ministros dignos de la Misericordia Divina y educadores responsables de las conciencias".

En el mensaje firmado por el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano, el Santo Padre resalta que lema de este encuentro es "Celebrar la misericordia. Déjense reconciliar con Dios".

Tema resaltar que la importancia y actualidad del Sacramento de la Penitencia o Reconciliación, el Papa subraya que "formar rectamente la conciencia de los creyentes es una de las prioridades pastorales de este tiempo nuestro, porque en la medida en que se pierde el sentido del pecado, van aumentando los sentidos de culpa, que se quisieran eliminar con remedios paliativos insuficientes".

Asimismo, el Papa indica que "al igual que todos los sacramentos, también el de la Penitencia requiere una catequesis previa y una catequesis mistagógica, para profundizar en el sacramento, por medio del rito y de la oración. Sin olvidar que, a la catequesis se debe unir un sabio empleo de la predicación, que en la historia de la Iglesia ha conocido formas diversas, según la mentalidad y las necesidades pastorales de los fieles".

El mensaje enviado a Mons. Felice di Molfetta, Obispo de Cerignola y Presidente del Centro de Acción Litúrgica, manifiesta el profundo aprecio del Papa por el compromiso y empeño que, a lo largo de 60 años, vienen caracterizando estos encuentros, "en constante adhesión a la doctrina y a las indicaciones de la Constitución conciliar Sacrosanctum Concilium, en sabia obediencia al Episcopado y a la Santa Sede, para presentar el Misterio de la fe".

Invitando a proseguir en esta senda, con la misma fidelidad y el mismo espíritu, "ayudando a infundir nueva valentía y nueva perseverancia, en los obreros de la viña del Señor", Benedicto XVI remarca que estas Semanas Litúrgicas ofrecen a obispos, sacerdotes, personas consagradas, y fieles "preciosas ocasiones de profundización, siempre en una perspectiva de servicio eclesial".

Seguidamente el Pontífice resalta que "hay que tener muy en cuenta la plena y activa participación de todo el pueblo en la Liturgia, porque es la fuente primaria y necesaria de donde han de beber los fieles el espíritu verdaderamente cristiano".

Tras poner como ejemplo de acompañante espiritual, maestro de la Misericordia divina y recto formador de las conciencias a San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars de quien se celebra el 150º aniversario de su fallecimiento; el Papa pide la protección de la Virgen María, Madre de Misericordia, sobre todos los participantes en esta Semana Litúrgica, que se está celebrando en la ciudad italiana de Barletta y que terminará el próximo viernes, 28 de agosto.

Wednesday, July 29, 2009

Evangelizar por el sms.

Mensajes sms para construir una iglesia en Canarias

Un párroco recauda fondos enviando por móvil el evangelio dominical


TELDE, miércoles, 29 julio 2009 (ZENIT.org).- Un párroco de la diócesis de Canarias, España, ha difundido una exitosa web que ofrece un servicio de mensajes para determinadas festividades y que permite también recibir en el teléfono móvil una frase del evangelio dominical.

La página web "Iglesiasms.com" es una propuesta evangelizadora creada por el sacerdote y periodista Julio Roldán. Su finalidad --informa a ZENIT este párroco-- es la de recaudar fondos para la construcción de la iglesia del Pilar en uno de los barrios atendidos por él. Se trata de Caserones, en el municipio de Telde en la isla de Gran Canaria.

Con este fin, se crean diversas campañas a lo largo del año consistentes en el envío de SMS desde el teléfono móvil.

"Estamos trabajando juntos para construir la iglesia del Pilar --afirma el párroco--. Necesitamos un espacio propio donde la comunidad cristiana y los creyentes puedan orar y celebrar la fe. Nuestros niños y jóvenes nos agradecerán mañana lo que por ellos hagamos hoy. Algo tan sencillo como enviar un sms con el móvil, puede suponer un impulso fuerte para todos nosotros. Con este ánimo lanzamos esta iniciativa iglesiasms.com, un nuevo modo de transmitir el Mensaje".

En la celebración de determinadas festividades, como la Semana Santa, la Primera Comunión o el día de los padres, la página web ofrece la posibilidad de enviar un mensaje adaptado al significado de la festividad.

Por otra parte, existe la propuesta de recibir en el teléfono móvil el evangelio dominical. Es algo tan sencillo como enviar: MAT EVANGELIO al 5700. Es un servicio ofrecido durante todo el año que permite recordar en el móvil, una frase central del evangelio proclamado en la misa de cada domingo.

Las parroquias, movimientos o grupos que deseen poner en su web un enlace a iglesiasms.com basta que lo comuniquen al correo electrónico que aparece en dicha página. A cambio se pondrá un enlace de la página colaboradora, "lo cual siempre será beneficioso y positivo para todos", comenta el párroco. "La acogida de estas propuestas es muy satisfactoria", concluye.

Desde iglesiasms.com es posible apuntarse para recibir próximas novedades e iniciativas desarrolladas a lo largo de todo el año.

Para más información: www.iglesiasms.com.

situacion del Padre Vlasic de Medjudorje.

La pérdida del estado clerical del p. Vlasic no es un juicio sobre Medjugorje

Aclara el procurador general de la Orden de los Franciscanos


CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 29 julio 2009 (ZENIT.org).- La aceptación por parte de Benedicto XVI de la pérdida del estado clerical del padre Tomislav Vlasic no constituye un juicio sobre los testimonios de apariciones de María en Medjugorje, aclara el procurador general de la Orden de los Hermanos Menores (franciscanos).

El padre Francesco Bravi ha informado este miércoles a ZENIT que la medida no ha sido impuesta por la Santa Sede sino que ha tenido lugar en respuesta a la petición presentada por el hasta ahora sacerdote franciscano de ser dispensado no sólo del celibato sacerdotal sino también de los votos religiosos.

"Lo ha pedido él", explica el padre Bravi, subrayando que, si bien es verdad que Vlasic era vicepárroco de Medjugorje cuando tuvieron lugar los primeros testimonios de estas apariciones, que están siendo analizadas por la Santa Sede, ha vivido desde hace más de dos décadas en Italia.

Era religioso de la provincia franciscana de San Bernardino di Siena (L'Aquila) y había fundado la comunidad "Kraljice mira potsuno Tvoji - po Mariji k Isusu" (Reina de la Paz, todos tuyos -a Jesús por María-).

Vlasic ha pedido a la Santa Sede ser dispensado de las obligaciones propias del ministerio sacerdotal, aclara esta fuente, porque no quiere aceptar las sanciones que le había impuesto la Congregación para la Doctrina de la Fe con un decreto (protocolo 144/1985) del 25 de enero de 2008, firmado por el cardenal William Levada y por el arzobispo Angelo Amato, respectivamente presidente y secretario de la Congregación.

En el decreto, que fue hecho público por monseñor Ratko Peric, obispo de Mostar-Duvno, la diócesis en la que se encuentra Medjugorje, por encargo de la misma Congregación vaticana, explicaba que las sanciones se impusieron ante las acusaciones contra el sacerdote recibidas "por difusión de doctrina dudosa, manipulación de conciencias, misticismo sospechoso, desobediencia a órdenes legítimas y cargos contra sextum" (es decir, contra el sexto mandamiento).

El decreto establecía cinco sanciones, entre ellas, la obligación de permanecer en una casa de la Orden franciscana de la región de Lombardia (Italia), determinada por el ministro general de la Orden, el padre José R. Carballo, y la prohibición de mantener toda relación con la comunidad Reina de la Paz y con sus miembros.

El decreto prohibía que el entonces sacerdote mantuviera asuntos o negocios sin permiso escrito del ministro general de la Orden, y establecía la obligación de establecer un curso de formación teológico-espiritual, reconocido por la Congregación, que debía evaluar los resultados y una solemne profesión de fe.

Por ultimo prohibía "el ejercicio de la atención de almas, la predicación, las intervenciones públicas" y se le negaba la facultad de confesar "hasta el cumplimiento de los términos descritos".

El padre Bravi informa a ZENIT que el sacerdote no reconoció las acusaciones que se le han dirigido y que por este motivo tampoco ha aceptado las sanciones. Ante este rechazo, ha pedido ser dispensado del ejercicio de su ministerio sacerdotal y de su condición de religioso.

Al mismo tiempo, al sacerdote se le impone la prohibición absoluta de ejercer cualquier forma de apostolado, así como hacer declaraciones, en especial sobre Medjugorje.

El padre Vlasic tuvo un papel importante al inicio de los relatos de las apariciones de María referidos por los seis jóvenes de la localidad de Bosnia-Herzegovina, en 1981, pues trabajaba en esa parroquia, aunque no era el párroco. En 1985, sin embargo, se trasfirió a Italia.

Si bien públicamente y por escrito ha hecho interpretaciones de los mismos, en ocasiones ha sido contradicho por los videntes.

Por ejemplo, afirmó que la comunidad que él fundó, Reina de la Paz, nacía por expreso deseo de la Virgen, algo que negó la vidente Marija Pavlovic en una carta enviada a la Santa Sede.

El obispo de Mostar se ha declarado públicamente contra los testimonios de las apariciones de Medjugorje, pero el dossier está siendo estudiado ahora en la Congregación para la Doctrina de la Fe.

En el libro publicado por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de Benedicto XVI y antiguo secretario de esa Congregación vaticana, "La última vidente de Fátima" (La Esfera de los Libros, 09/10/2007), "las declaraciones del obispo de Mostar reflejan una opinión personal, no son un juicio definitivo y oficial de la Iglesia. Todo se debe remitir a la declaración de los obispos de la angitua Yugoslavia en Zara, del 10 de abril de 1991, que deja la puerta abierta a futuras investigaciones. La verificación, por lo tanto, debe seguir adelante. Mientras tanto, están permitidas las peregrinaciones privadas con un acompañamiento pastoral de los fieles. De hecho, todos los peregrinos católicos pueden ir a Medjugorie, lugar de culto mariano donde hay posibilidad de expresarse con todas las formas devocionales".

Por Jesús Colina

Respuesta a la crisis ecologica.

La crisis ecológica debe afrontarse globalmente, indica el Papa

Dedica su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz al cuidado de la creación


CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 29 de julio de 2009 (ZENIT.org).- "Si quieres cultivar la paz, custodia lo creado" es el tema al que está dedicado el próximo mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, que se celebrará el 1 de enero de 2010.

La Oficina de Información de la Santa Sede publicó un comunicado este miércoles para presentar el tema de ese mensaje.

"El tema intenta fomentar una toma de conciencia del estrecho vínculo que existe, en nuestro mundo globalizado e interconectado, entre la salvaguarda de lo creado y el cultivo del bien de la paz", señala el comunicado.

"Esta estrecha e íntima relación es, de hecho, cada vez más discutida, por los numerosos problemas que afectan al medio ambiente natural de la persona, como el uso de los recursos, el cambio climático, la aplicación y el uso de la biotecnología, el crecimiento demográfico", señala el comunicado.

El texto advierte que descuidar esos temas puede provocar violencia no sólo entre los diversos pueblos sino también entre generaciones.

"Si la familia humana no sabe afrontar estos nuevos desafíos con un renovado sentido de la justicia e igualdad social y de la solidaridad internacional, se corre el riesgo de sembrar violencia entre las poblaciones y entre las generaciones presentes y las futuras", advierte.

El mensaje del Papa para la próxima Jornada Mundial de la Paz recogerá las indicaciones de la encíclica "Caritas in veritate" para destacar que la necesidad urgente de proteger el medio ambiente debe constituir "un desafío para la humanidad entera".

En el mensaje, Benedicto XVI apelará al "deber, común y universal, de respetar un bien colectivo, destinado a todos, impidiendo que se pueda hacer impunemente uso de las diversas categorías de seres como se quiera".

El comunicado indica que cuidar la creación "es una responsabilidad que debe madurar sobre la base del carácter global de la actual crisis ecológica y de la consiguiente necesidad de afrontarla globalmente".

Y esto es así porque "todos los seres dependen los unos de los otros en el orden universal establecido por el Creador", añade el texto.

El mensaje del Papa indicará que "si se intenta cultivar el bien de la paz, se debe favorecer, de hecho, una renovada conciencia de la interdependencia que liga a todos los habitantes de la tierra entre sí".

"Esa conciencia combatirá y eliminará diversas causas de desastres ecológicos y garantizará una oportuna capacidad de respuesta cuando esos desastres golpeen poblaciones y territorios", indica el comunicado.

Finalmente, el comunicado destaca que "la cuestión ecológica no debe ser afrontada sólo por la aterradora perspectiva que la degradación ambiental perfila: debe conducir, sobre todo, a una fuerte motivación para cultivar la paz".

Benedicto XVI agradece a los angeles de la guarda.

Benedicto XVI da las gracias a sus "ángeles de la guarda" en vacaciones

Agradece a fuerzas del orden y bomberos su servicio y saluda a jóvenes


ROMA, miércoles 29 de julio de 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI se despidió este miércoles de los Alpes italianos dando las gracias a todas aquellas personas que le han permitido disfrutar de estos días, de vacaciones a quienes llamó ángeles de la guarda "invisibles".

Con estas palabras, Benedicto XVI se dirigió a los miembros de los diferentes cuerpos de seguridad, los bomberos, los miembros de la Protección Civil, que en estos 17 días han garantizado la serenidad de su estancia en Les Combes de Introd, en el Valle de Aosta.

Durante el encuentro, organizado hacia mediodía en la pradera que se encuentra junto a la casa de los salesianos que le ha acogido, el Papa bromeó sobre la fractura de su muñeca, viendo en el accidente una invitación de Dios a "la humildad".

"Queridos amigos, al final de estas semanas de vacaciones, sólo puedo decir de todo corazón 'gracias' por vuestro servicio tan competente, discreto y eficiente", dijo el Papa, según pudo escucharse después en una crónica transmitida por Radio Vaticano.

"Habéis sido como los ángeles --añadió--: los ángeles son invisibles, pero al mismo tiempo eficaces. Así os habéis comportado. Para mí, eráis invisibles, pero siempre eficaces".
Benedicto XVI reconoció que ha pasado días de descanso, sumergido en una "paz celestial", un silencio interrumpido por los "sonidos del Creador", como el de los pájaros.
"Por desgracia, mi ángel de la guarda no ha impedido mi accidente, siguiendo ciertamente 'órdenes superiores'... Quizá el Señor quería enseñarme más paciencia y humildad, darme más tiempo para la oración y la meditación", añadió.

El Papa, además, conversó con unos 35 jóvenes salesianos de la Inspectoría del Piamonte, que están participando en un encuentro de formación en el Valle de Aosta.

Los periodistas que se encontraban presentes también pudieron sacarse una foto con el Papa y le dirigieron algunas preguntas.

En la tarde, en torno a las 16.30, Benedicto XVI recibió el saludo del obispo de Aosta, monseñor Giuseppe Anfossi, de las autoridades regionales y de los responsables del Ayuntamiento de Introd.

A continuación, tomó un helicóptero que le llevó al aeropuerto Caselle de Turín y de allí voló al de Ciampino en Roma, dirigiéndose directamente a la residencia pontificia de Castel Gandolfo.

El padre Lombardi hace un balance muy positivo de estas vacaciones del Papa.

"Como todos sabemos", afirma en referencia a la fractura de la muñeca, este período "ha sido algo diverso de lo previsto. No ha sido tanto de escritura de otros capítulos del libro sobre Jesús, sino más bien de reflexión, de lectura y de oración, a consecuencia del accidente".

Recomendaciones para el liderazgo.

1. Evite a toda costa abanderizarse con algún grupo particular. El ambiente de la Iglesia hoy en día está repleto de grupos, movimientos, ideologías, tendencias y mentalidades que polarizan a la comunidad cristiana. Prevalece con mayor dramatismo, la tensión entre una postura conservadora (pre-Vaticano II) y una postura liberal (modernista). Y esto en todos los renglones, desde los Obispos, Párrocos, Religioso/as y Movimientos Apostólicos. No sea ni de la derecha ni de la izquierda. Deje que la dimensión evangélica, como la de Jesús, sea la que prevalezca. Esté pendiente de no ser manipulado por aquellos que tienen el poder.

Aplicación Práctica: Reconozcamos que en lo concreto de la experiencia pastoral, se sirve a la comunidad parroquial como líder de algún movimiento. Si es en el Cursillo de Cristiandad, por mencionar uno de los movimientos apostólicos más antiguos, trátese entonces de evitar a toda costa la mentalidad inmadura de lo que conocemos como “capillismo”. Esto es, el encerramiento en un movimiento particular que juzga y rechaza a los otros movimientos como insuficientes o peor, no capaces de llevar a la santidad. El concepto de “capillismo” viene del modelo del “encerramiento en mi pequeña capillita”…mi pequeño mundo. Es este encerramiento que usualmente conduce a la competencia nociva que polariza la comunidad parroquial. Triste cuando en ese espíritu de competencia, irresponsablemente se llega a los resentimientos, rechazo y falta de caridad. Se da con demasiada frecuencia que los líderes del grupo cual sea, le prohíben a la membrecía, participar en actividades de algún otro grupo. Obviamente, aquí el miedo es de perder seguidores. ¡Y claro, todo en el nombre de Cristo Jesús!

2. Cuidado con la tentación a la fama. Como servidor en el ministerio y frente a la comunidad de los fieles, necesariamente la popularidad, aclamación pública, posición privilegiada, adulación, respeto humano y el qué dirán, afectará el comportamiento humano. Mantenga muy presente el ejemplo de Cristo Jesús, quien “como Hijo de Dios no vino a ser servido, sino a servir…” (Mt. 20/28). Esté consciente de los posibles complejos de inferioridad que podrían afectar la motivación al ministerio. Eso sería “compensación” en términos sicológicos.

Aplicación Práctica: Todo comportamiento se fundamenta en algún motivo. Cuando aquí hablamos de la tentación a la fama, necesariamente hay que reconocer que el motivo del por qué se hace algo, influye en el cómo se hace. La etimología de la palabra “motivación” señala a una palabra compuesta por dos conceptos: mot- ivación = el motor de la acción. Más adelante en esta misma reflexión (#5), señalaremos la importancia de la vida espiritual del líder, precisamente porque si no es el amor a Jesús lo que sostiene su entrega y compromiso, el líder corre el peligro de caer en lo que hemos llamado “compensación”. El desarrollo humano viene acompañado de un sinnúmero de heridas, de golpes, de memorias negativas del pasado. El ámbito de lo espiritual, se presta fácilmente para esconder “conflictos no resueltos”, que salen a relucir cuando en el desempeño de algún ministerio, la persona se cree ya liberada. El peligro mayor es el simplismo de creer que porque ahora se está envuelto/a en “las cosas de Dios” ya de alguna manera, esos problemas no hay que ponerles atención. (Eso es compensación). Un líder con complejo de “divinidad” (porque se asocia en su ministerio con cosas “divinas”) es un desastre y una amenaza para la comunidad cristiana.

3. Esté pendiente al ambiente cultural, social, político, económico y religioso del momento. El ministerio de servicio, como la misma Palabra de Dios, no existe en un vacío. Obedece y responde a la realidad concreta que identifica el contexto. Las circunstancias cambiantes de la condición humana, necesariamente impactan como se predica, se vive, se traduce y se entiende el Evangelio de Jesucristo. La conciencia colectiva y el entendido común del grupo humano a quien se sirve, son factores determinantes que deben de regular el cómo servir.

Aplicación Práctica: En el análisis bíblico se habla de un concepto conocido como el “marco referencial”. Este se entiende como aquello que amplia y limita el relato bíblico cual sea. Una frase bíblica fuera de contexto, o sea del marco referencial, corre el riesgo de ser mal interpretada. Así ocurre mucho con nuestros Hermanos Separados cuando utilizan citas bíblicas. La precaución del líder debe de ser de estar atento al contexto de su ministerio. En la realidad multicultural que identifica la pastoral parroquial actual, esto es un desafío continuo. (e.g. No se le habla a un grupo de Latino Americanos sobre la “perfección” de la lengua española, la pureza del idioma castellano, como si el español que cada grupo habla fuera menos perfecto o inferior). La sensibilidad del líder lo obliga a respetar profundamente lo que identifica y caracteriza a cada grupo en la parroquia. Evítese en todo momento los juicios negativos que estereotipan a los grupos étnicos. Cuidado con los “paternalismos” que insinúan inferioridad del grupo al que se sirve. No trate de enseñar catecismo a unos niños que ni han desayunado por razón de su pobreza y condición humana.

4. Sea líder sin instalarse. Aquí la advertencia es la cautela que se debe de observar en evitar lo que entendemos por “instalación”. Eso es la tendencia al acomodo, a la actitud y postura de que de alguna manera el líder es mejor que sus “seguidores”. Se tiende a pensar que fue escogido o nombrado por alguna grandeza personal, algún atributo exclusivo, que lo coloca por encima de los demás. Vele ante la tentación de insensibilidad frente a los que le rodean. El llamado al servicio de liderazgo viene por voluntad de Dios que escoge a quien le place, no por ningún mérito o condición personal.

Aplicación Práctica: Esta advertencia está muy ligada a la #2, cuando se hablaba respecto a la tentación a la fama. Aquí se hace hincapié a una posible actitud de intolerancia hacia los demás. Cuando una persona en posición de autoridad se muestra arrogante, es ya señal segura de inseguridad. La arrogancia es sintomática de una fachada ante la sospecha que su autoridad no tiene fundamento. O sea, este tipo de líder actúa obsesionado/a porque se le respete, se le reconozca su posición, se le llame por su “titulo”. Tiende a ser tiránico/a y poco considerado/a de los demás. Trabaja usualmente solo/a, sin consultar a nadie, sin aceptar sugerencias u opiniones ajenas. No sabe ni es capaz de colaborar. Para eso es necesario reconocer los talentos y dones de los demás. Un buen líder no solo reconoce los talentos de los que le rodean, sino que también los promueve. Firme en su autoridad moral, se goza en ver a los demás crecer, aun cuando estos en el proceso, sobresalen por encima de sí mismo/a.

5. Atrévase a ser profundamente espiritual. Deje que la fuente de su fuerza interna sea el Espíritu Santo y su intimidad con el Señor Jesús. Su vida espiritual es determinante del testimonio creíble y persuasivo que trae al ministerio. Nadie puede dar lo que no tiene. Advierta que el ser una persona de espiritualidad profunda no implica ser de carácter pasivo. No se deje tomar como persona ingenua o incapaz. Los seguidores de Cristo no son los incautos e ignorantes, como tristemente se interpreta tantas veces.

Aplicación Práctica: Una espiritualidad saludable implica un proceso personal de integración y madurez. Existe una persuasión de ternura, amabilidad y ecuanimidad admirable en el carácter y personalidad del líder que ha logrado esa integración en su vida espiritual. El ministerio no es un agregado externo a la vida de fe, sino que fluye de la misma. Por eso lo decisivo y determinante de un empeño constante en crecer en la intimidad con el Señor. El cuidado que hay que tener es de no confundir una vida santa con una vida tonta. La firmeza de carácter, el tesón en la decisión, la fuerza de la convicción y la insistencia en la determinación no deben de faltar en un líder que por más espiritual que sea, no es un inútil que se deja manipular por aquellos que se creen “astutos como las serpientes”. Lamentablemente el ser firme y exigente en el ejercicio de un liderazgo de servicio, se interpreta como inapropiado, o peor, como falto de caridad. Lo que es justo no viola la caridad, ni viceversa.

6. Que su ministerio se caracterice por la apertura y una puesta al día. No hay duda que son muchas y variadas las exigencias que siempre son parte de las responsabilidades del ministerio. Apertura al cambio, a lo nuevo, al estudio continuo de la pastoral, la teología y la Sagrada Escritura, a los adelantos en la ciencia y tecnología son indispensables para la efectividad ministerial. Un ministro del Señor que no se ha capacitado y renovado personalmente es tan dañino como un médico que sigue recetando aspirina para un cáncer letal.

Aplicación Práctica: Los retos de la tecnología moderna son múltiples. El no tener un teléfono celular, una máquina de fax, el no saber manejar una computadora, no tener acceso a un correo electrónico, son limitaciones serias en la efectividad del ministerio. No es aceptable una actitud negligente que rehúsa una puesta al día en estos aspectos del ministerio. Dañina es también la situación de un ministro con una teología o doctrina anquilosada. Bochornoso es por ejemplo, de alguien en el ámbito de la pastoral que todavía sigue hablando de la existencia del “limbo”, como si esa catequesis no haya sido ya superada. Otro ejemplo podría ser la postura hostil y adversa hacia los Hermanos Separados que todavía pudiese identificar a un agente de pastoral a estas alturas. Un líder puede tener muy buenas intenciones de servir y pudiera ser una persona muy espiritual, pero si no tiene apertura al crecimiento y disciplina de una puesta al día, no hay buenas intenciones que se justifiquen.

7. Supérese constantemente la tendencia al dualismo. En una espiritualidad pre-conciliar, predomina la mentalidad dualista, o sea la insistencia de separar el alma del cuerpo, el mundo y el reino, la gracia y el pecado. En una teología encarnacional, el alma es la que le da vida al cuerpo que siempre es el lugar del encuentro entre el espíritu y la materia. El reino ya esta germinando en el mundo y depende del mundo. La gracia se mezcla continuamente con el pecado y prevalece por encima del pecado, por lo menos en lo innegable de la condición humana actual que nos toca vivir. Es fácil pero poco aceptable, seguir con una espiritualidad de repudio y rechazo de la condición humana, no si creemos en el poder de la Encarnación y la Resurrección de Jesucristo el Señor.

Aplicación Práctica: Es un simplismo de consecuencias dañinas, el seguir hablando del cuerpo y del alma en términos medievales. Una teología renovada insiste en la integración de conceptos tradicionalmente considerados como adversos e irreconciliables. La gracia y el pecado no flotan en el aire a manera desencarnada, siempre se ubican en la realidad concreta del ser humano. El esfuerzo de integración de estos conceptos, (e.g. mundo vs reino, lo humano vs lo divino, etc.), se fundamenta en lo central de la doctrina sobre la Encarnación del Hijo de Dios, quien reconcilió para siempre lo humano y lo divino, destruyendo la barrera que los separaba. (Cf. Romanos Caps. 5-8). Obviamente, hay que reconocer diferentes y variadas líneas de pensamiento teológico, cada cual enfocando algún aspecto distinto del misterio de la revelación cristiana. Esta advertencia sobre la tendencia al dualismo, se aplica en general a cualquiera de esas versiones y escuelas teológicas.

8. Trate de ser “gente puente”. Una persona líder es llamada a ser la que reconcilia, la que busca alternativas ante situaciones de enojo, incomprensión, tensión, rechazo e incidentes ofensivos. Es la que, consciente de su propia fragilidad, evita hacer juicios de los demás. La que toma la iniciativa en la búsqueda de la paz y la armonía, sin menoscabar el valor de las personas envueltas en el conflicto. Evite los simplismos sabiendo que toda situación de apuro, requiere diálogo, apertura, madurez y buena voluntad.

Aplicación Práctica: El fungir como intermediario/a en las relaciones humanas es un arte y don que no todos poseen. La mayoría de los conflictos que surgen en el ámbito de la pastoral tienen que ver con sentimientos heridos. Y esto lo referimos a personalismos que surgen por expectativas irreales o injustas. Por ejemplo, cuando el Párroco, la Religiosa, el Diácono u otra persona en autoridad, no responde o no complace a alguna petición de alguien o de algún grupo, surge de inmediato una reacción negativa. Se interpreta prejuicio, favoritismo, intereses creados o alguna otra razón poco evangélica. Más difícil aún cuando el conflicto surge por las tensiones normales entre grupos raciales y multiculturales. Estese pendiente a las tensiones socio-políticas que históricamente han existido entre grupos nacionales o étnicos, e.g. Colombia vs Venezuela. En la actualidad, pudiese darse tensión entre el grupo que fundó la parroquia y los recién llegados que pudieran ser considerados como intrusos.

9. Aprenda a pedir perdón. No existen garantías en el ministerio de liderazgo, excepto la garantía de que se cometerán errores. El errar fluye del atrevimiento del riesgo. Y solo se arriesgan corazones convencidos del amor de Dios. Es la confianza de actuar con creatividad, con visión, con firmeza y ternura, sabiendo bien que Dios no le pedirá nada adonde Su gracia no le acompañe. El perdón es una decisión racional. Superando el sentimiento herido, se valora y atesora las consecuencias de la reconciliación más que el dolor de la ofensa y agravio.

Aplicación Práctica: La misma sensibilidad y apertura que enriquecen a un líder, constituyen también su mayor riesgo. La preocupación pastoral se hace vulnerable ante la posible ingratitud e inconsideración de aquellos que uno sirve con dedicación. No es cuestión de negar cuanto duelen los agravios que surgen, es más bien cuestión de reconocer que son parte del precio que hay que pagar por ser una figura pública. Tanto el perdonar a los demás como perdonarse a uno/a mismo/a, requiere un esfuerzo constante de no perder de vista de qué se trata. El ministerio no es sobre “mis necesidades afectivas o emocionales”, no es porque me trae tanta satisfacción personal, sino sobre la vocación recibida. El llamado es del Espíritu y es el Espíritu el que en último caso tiene que prevalecer. Toda disponibilidad de perdonar depende de la capacidad racional (no emocional) de tomar una decisión. Y eso es consecuente a la madurez de la persona.

10. Enamórese del Amor. El liderazgo de servicio puede tener variación de motivación. Se sirve: por la recompensa de un buen salario; o por la satisfacción que trae el servir; o por la necesidad de ser necesitado/a; o por la obligación de un compromiso libremente hecho; o como un favor, desde un corazón generoso. ¡Y así por el estilo! La mejor motivación es la de vivir enamorado/a de Dios, (el Amado según la gran Santa Teresa), quien es origen y meta de toda acción de entrega personal. Cuando el Trovador perdió su ilusión por la canción que cantaba, perdió la razón de ser de su vida.

Aplicación Práctica: Podría interpretarse como un “romanticismo idílico” eso de hablar de estar enamorado. Pero la verdad inescapable es que cuando en el ministerio de liderazgo se pierde de vista el por qué uno libremente escogió servir, se agregan un sinnúmero de motivaciones innobles, poco dignas del evangelio. El ejercer el ministerio cual sea, implica que todo lo que se hace, se hace “in persona Christi”, atreviéndose a utilizar aquí esa frase que a modo exclusivo se aplica al sacerdocio ministerial. No se actúa para ganar puntos con la Jerarquía, ni para buscar promociones sórdidas. En lo referente al ministerio laical, sirva de analogía muy clara que en el ministerio ocurre como en el matrimonio. Una vez que el amor se pierde, se gasta o se muere, la relación conyugal se reduce a un “utilitarismo fatal”. Es un fastidio de calaña barata el estar casado/a sin amor…y el servir sin amor. En el ministerio de la Iglesia de Jesucristo, sea quien sea quien sirviendo perdió la ilusión, se pudiera decir que lamentablemente… ¡sirviendo se murió en vida!


(Ideas inspiradas en un escrito del Padre Ron Rolheiser, OMI, actual Presidente de la Escuela de Teología de los Oblatos, en San Antonio, Texas).
Padre Domingo Rodriguez, ST

Saturday, July 18, 2009

proliferación de practicas malas,dice Cardenal mexicano

LA PROLIFERACIÓN DE PRÁCTICAS DEMONIACAS Y LA INCREENCIA ABSOLUTA, LAS CAUSAS

Según advierten desde el IV Congreso Nacional de Exorcistas y Auxiliares de la Liberación que se está celebrando en México, las prácticas satánicas, misas negras, espiritismo y consagraciones al maligno han desatado la influencia del maligno en el país centroamericano. El cardenal Rivera alerta ante la incredulidad y la hipercredulidad.


(R.B./ReL) La influencia del diablo se ha disparado en los últimos tiempos, según las palabras que recoge el diario mexicano «La jornada» del hermano Jesús Yáñez, el principal asesor del padre Pedro Mendoza, coordinador de exorcistas de la archidiócesis de México. Con motivo del IV Congreso Nacional de Exorcistas y Auxiliares de la Liberación que se está celebrando esta semana.

Yáñez ha apuntado que, «debido a la proliferación de prácticas como la brujería, el culto a la muerte, el espiritismo y la realización de misas negras, consagraciones al maligno, bautizos y bodas satánicas» la influencia del demonio «se ha desatado» en México y en el mundo en los últimos años. Yáñez también apunta a que «la mayor fortaleza del maligno» está en que «mucha gente no cree en la existencia del demonio».

No caer en los extremos.
El cardenal primado de México, Norberto Rivera Carrera, señaló en la inauguración del congreso, que hay que evitar los extremismos en la lucha contra el maligno, tanto por exceso como por defecto. Así, monseñor Rivera indicó que muchas personas llegan a ser tan escépticas que niegan la existencia del diablo como un ser pervertido y pervertidor y todo lo reducen a fenómenos meramente psicológicos, socioculturales o paranormales. Por el otro lado, «otras son tan crédulas que llegan a ver al Diablo por todas partes y le atribuyen poderes sobrenaturales, como si fuera Dios».

Monseñor Rivera abundó en el hecho de que desde el origen del universo y a través de toda la historia se extiende una dura batalla contra «los poderes de las tinieblas» que durará hasta el último día. En ese sentido, destacó el papel preponderante de la Virgen María en esa lucha y pidió a los exorcistas presentes en el congreso que no dejen de lado a la Madre de Cristo ya que «el Señor Jesús, junto con la Virgen María, da ayuda para tender la mano a los más débiles y necesitados, sobre todo cuando se trata de casos delicados y prudentes de liberación o exorcismo». «Con esto también se colabora en la construcción del Reino de los Cielos», apuntó el prelado.

Sin patrones claros.
Pese a que no existe un patrón exacto para detectar casos de posesión demoníaca, la Iglesia católica ha señalado algunos rasgos que nos pueden poner sobre la pista: hablar lenguas desconocidas por la persona, desvelar cosas escondidas o distantes, demostrar fuerzas superiores a la propia condición física, revelar hostilidad vehemente hacia Dios y las sagradas imágenes de la Iglesia, actitudes de orden inmoral, vulgares y carentes de paz espiritual y apartarse bruscamente de ritos sacramentales.

Por supuesto, no todos los casos revisten la misma gravedad. De hecho, existen dos tipos de exorcismo. El menor, lo puede realizar cualquier sacerdote y se aplica a personas que han realizado prácticas cercanas al satanismo. El exorcismo mayor, requiere de la intervención de un sacerdote especializado en estas lides, o un obispo y se aplica a aquellas personas que están poseídas por algún demonio.

Monday, July 13, 2009

oracion por los sacerdotes.

ORACIÓN POR LOS SACERDOTES
(PARA SER ORADA CONSTANTEMENTE)

Dios Todopoderoso y Eterno, mira con amor el rostro de tu hijo y por amor a Él,
que es el Sumo y Eterno Sacerdote,
ten misericordia de tus sacerdotes.

Acuérdate, oh compasivo Señor, que ellos son sino frágiles y débiles seres humanos.

Remueve en ellos el don de la vocación
que de modo admirable se consolidó por la imposición de las manos de tus obispos.

Mantenlos siempre cerca de ti. No permites que el enemigo les venza, para que nunca se hagan participes de la más mínima falta contra el honor de tan sublime vocación.

Señor Jesús, te pido por tus fieles y fervorosos sacerdotes así como por los sacerdotes infieles y tibios; por los sacerdotes que trabajan en su propia tierra o los que te sirven lejos, en lugares o misiones distantes; por tus sacerdotes tentados, por los que sienten la soledad, el tedio o el cansancio; por los sacerdotes jóvenes o por los que estén a punto de morir, así como por las almas de sacerdotes en el purgatorio.

Pero sobretodo, te encomiendo los sacerdotes que más aprecio: el sacerdote que me bautizó o me ha absuelto de mis pecados; los sacerdotes a cuyas misas he asistido y me han dado tu cuerpo y sangre en la comunión.; los sacerdotes que me han aconsejado, me han consolado o animado y aquellos a quienes de alguna forma les estoy más en deuda.

Oh Jesús, mantenlos a todos cerca de tu corazón y bendícelos abundantemente en el tiempo y en la eternidad.

Amén.

Wednesday, July 08, 2009

Caridad en la Verdad, nueva Enciclica del Papa

En la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, el Santo Padre S.S. Benedicto XVI dio en Roma la Carta encíclica «Caritas in veritate», sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad. Nos complacemos en ofrecerles el texto íntegro de este importante documento pontificio en versión web y como documento PDF para su descarga gratuita. Esperamos que este sea de mucho provecho espiritual para todos nuestros lectores en www.zenit.org y www.multimedios.org

El esquema de los contenidos de la Caritas in veritate es el siguiente:

Introducción
Capítulo I: EL MENSAJE DE LA POPULORUM PROGRESSIO
Capítulo II: EL DESARROLLO HUMANO EN NUESTRO TIEMPO
Capítulo III: FRATERNIDAD, DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIEDAD CIVIL
Capítulo IV: DESARROLLO DE LOS PUEBLOS, DERECHOS Y DEBERES, AMBIENTE
Capítulo V: LA COLABORACIÓN DE LA FAMILIA HUMANA
Capítulo VI: EL DESARROLLO DE LOS PUEBLOS Y LA TÉCNICA
Conclusión

Respuestas a la nueva enciclica social

Respuesta de dos participantes en la presentación de "Caritas in veritate"
CIUDAD DEL VATICANO, martes 7 de julio de 2009 (ZENIT.org).- Durante la rueda de prensa de presentación la encíclica social "Caritas in veritate" de Benedicto XVI, celebrada este martes en el Vaticano, los periodistas preguntaron cuál es la postura del pontífice frente al capitalismo y a la Organización de las Naciones Unidas.
"No es una encíclica anticapitalista", respondió una de las personas escogidas para presentar a los medios el documentos, el profesor Stefano Zamagni, docente de economía política en la Universidad de Bolonia y consultor del Consejo Pontificio de la Justicia y la Paz.
Este texto, aseguró, "ve el capitalismo en su situación histórica".
Sin embargo, el profesor aseguró que el texto "condena el capitalismo cuando se convierte en totalitario, como decía Juan Pablo II" y reitera que ningún sistema económico "garantiza la felicidad".
El profesor aclaró que la Iglesia no tiene la tarea de proponer ni desarrollar soluciones a problemas estructurales sino que su objetivo es ir a la raíz de los conflictos sociales.
Para explicarse, puso este ejemplo: "Si nosotros cancelásemos la deuda pero no cambiásemos las estructuras, dentro de 15 años habría de nuevo deuda", el profesor.
"Es necesario atacar las estructuras del pecado" aseguró Zamagni haciendo alusión a la encíclica "Pacem in terris" de Juan XXIII (1963).
La cuestión del lucro
Por su parte, el presidente del Consejo Pontificio de la Justicia y la Paz, cardenal Renato Raffaele Martino hizo alusión al tema de los beneficios los trabajadores que ofrecen a las empresas y a la sociedad con su labor. "El beneficio debe extenderse no sólo al sistema capitalista sino a quien participa del mercado", dijo.
"¿Es entonces socialista o capitalista?", se preguntó el purpurado italiano. "La característica de la doctrina social está en el hecho de tener presentes a todos los componentes de la sociedad", respondió.
Término "capitalismo" ausente
La palabra capitalismo no aparece en la encíclica. Sólo en una ocasión se habla del empresario "capitalista" precisamente superar toda ideología.
"El predominio persistente del binomio mercado-Estado nos ha acostumbrado a pensar exclusivamente en el empresario privado de tipo capitalista por un lado y en el directivo estatal por otro. En realidad, la iniciativa empresarial se ha de entender de modo articulado", dice el Papa.
"El ser empresario, antes de tener un significado profesional, tiene un significado humano", asegura. "Por eso es bueno que todo trabajador tenga la posibilidad de dar la propia aportación a su labor, de modo que él mismo 'sea consciente de que está trabajando en algo propio".
Para " Caritas in veritate" "todo trabajador es un creador".
El mercado
De lo que sí habla la encíclica es de la economía de mercado.
"Si hay confianza recíproca y generalizada, el mercado es la institución económica que permite el encuentro entre las personas, como agentes económicos que utilizan el contrato como norma de sus relaciones y que intercambian bienes y servicios de consumo para satisfacer sus necesidades y deseos", afirma.
"El mercado está sujeto a los principios de la llamada justicia conmutativa, que regula precisamente la relación entre dar y recibir entre iguales. Pero la doctrina social de la Iglesia no ha dejado nunca de subrayar la importancia de la justicia distributiva y de la justicia social para la economía de mercado, no sólo porque está dentro de un contexto social y político más amplio, sino también por la trama de relaciones en que se desenvuelve".
En efecto, sigue diciendo la encíclica, "si el mercado se rige únicamente por el principio de la equivalencia del valor de los bienes que se intercambian, no llega a producir la cohesión social que necesita para su buen funcionamiento".
"Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave", concluye.
En la encíclica, no se utiliza ni menciona el termino "socialismo" o "comunismo", una prueba más con la que el Papa muestra cómo su objetivo es superar ideologías.
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Benedicto XVI propone la reforma de la ONUEn su encíclica "Caritas in veritate"
CIUDAD DEL VATICANO, martes 7 de julio de 2009 (ZENIT.org).- La propuesta de reforma de la Organización de las Naciones Unidas, presentada por Benedicto XVI en la "Caritas in veritate", se convirtió en una de las preguntas que los periodistas presentaron en la rueda de presentación de la encíclica este martes en la Sala de Prensa del Vaticano.
En el numeral 67 el Papa enmarca esta propuesta como parte de una reforma general de la arquitectura económica y financiera internacional.
El Papa asegura que esta medida es necesaria "para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramient o y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios".
Al ser interrogado por los periodistas, el cardenal Renato R. Martino, presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, respaldó las palabras del pontífice asegurando que "ahora las Naciones Unidas congregan a 191 países y cuando la institución fue constituida no contenía ni siquiera a la mitad".
"Esta organización debería tener esta autoridad política, eficiente para responder a las exigencias del mundo y esto lo decía ya Juan XXIII en 'Pacem in terris' y Benedicto lo repite", explicó el purpurado.
Benedicto XVI, en la encíclica presentada hoy, defiende esta reforma, entre otras cosas, en virtud del principio de la injerencia humanitaria, así como para dar voz a los países pobres.
"Se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en práctica el principio de la responsabilidad de proteger y dar también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres".
Por ello, asegura el pontífice, "urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial". Esta Autoridad, aclara, "deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común, comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad".
Dicha Autoridad, además, "deber&a acute; estar reconocida por todos, gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos", añade.
Según el Papa, esta Autoridad "debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes, así como las medidas de coordinación adoptadas en los diferentes foros internacionales".
Pues, según aclara, "cuando esto falta, el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes".
"El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización, que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden m oral, así como esa relación entre esfera moral y social, entre política y mundo económico y civil, ya previsto en el Estatuto de las Naciones Unidas", concluye.
Con información de Carmen Elena Villa
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La encíclica "Caritas in veritate" en cápsulasPropuestas del Papa para "civilizar" la economía
CIUDAD DEL VATICANO, martes, 7 julio 2009 (ZENIT.org).- La encíclica "Caritas in veritate" "sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad", publicada por Benedicto XVI este martes, presenta propuestas para "civilizar" la economía, en plena crisis financiera.La encíclica, carta dirigida por el Papa "a todos los hombres de buena voluntad", en sus 136 páginas actualiza la doctrina social de la Iglesia, en particular, las enseñanzas de las encíclicas "Populorum progressio", publicada por Pablo VI en 1967, y "Sollicitudo rei socialis", de Juan Pablo II, que vio la luz en 1988.
Presentamos algunas de las frases más destacadas de esta tercera encíclica del pontificado del Papa Joseph Ratzinger.
* * *
--Caridad sin verdad: "Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo. El amor se convierte en un envoltorio vacío que se rellena arbitrariamente. Éste es el riesgo fatal del amor en una cultura sin verdad." (n. 3).
--Caridad sin Dios: "Un cristianismo de caridad sin verdad se puede confundir fácilmente con una reserva de buenos sentimientos, provechosos para la convivencia social, pero marginales. De este modo, en el mundo no habría un verdadero y propio lugar para Dios" (n. 4).
--La Iglesia no hace política: "La Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende 'de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados'. No obstante, tiene una misión de verdad que cumplir en todo tiempo y circunstancia en favor de una sociedad a medida del hombre, de su dignidad y de su vocación"... "Para la Iglesia, esta misión de verdad es irrenunciable". (n. 9).
--El progreso, una vocación: "El progreso, en su fuente y en su esencia, es una vocación: 'En los designios de Dios, cada hombre está llamado a promover su propio progreso, porque la vida de todo hombre es una vocación'. Esto es precisamente lo que legitima la intervención de la Iglesia en la problemática del desarrollo. " (n. 16).
--La lección de la crisis: "La crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso, a apoyarnos en las experiencias positivas y a rechazar las negativas. De este modo, la crisis se convierte en ocasión de discernir y proyectar de un modo nuevo" (n. 21).
--Propiedad intelectual: "Hay formas excesivas de protección de los conocimientos por parte de los países ricos, a través de un empleo demasiado rígido del derecho a la propiedad intelectual, especialmente en el campo sanitario" (n. 22).
--Progreso integral: "No basta progresar sólo desde el punto de vista económico y tecnológico. El desarrollo necesita ser ante todo auténtico e integral. El salir del atraso económico, algo en sí mismo positivo, no soluciona la problemática compleja de la promoción del hombre" (n. 23)
--Precariedad lab oral: "Cuando la incertidumbre sobre las condiciones de trabajo a causa de la movilidad y la desregulación se hace endémica, surgen formas de inestabilidad psicológica, de dificultad para crear caminos propios coherentes en la vida, incluido el del matrimonio. Como consecuencia, se producen situaciones de deterioro humano y de desperdicio social" (n. 25).
--El hombre, primer capital: "Quisiera recordar a todos, en especial a los gobernantes que se ocupan en dar un aspecto renovado al orden económico y social del mundo, que el primer capital que se ha de salvaguardar y valorar es el hombre, la persona en su integridad" (n. 25).
--Lucha contra el hambre: "En la era de la globalización, eliminar el hambre en el mundo se ha convertido también en una meta que se ha de lograr para salvaguardar la paz y la estabilidad del planeta. El hambre no depende tanto de la escasez material, cuanto de la insuficiencia de recursos sociales, el más importante de los cuales es de tipo institucional" (n. 27).
--Vida y desarrollo: "La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre" (n. 28).
--Desigualdades: "La dignidad de la persona y las exigencias de la justicia requieren, sobre todo hoy, que las opciones económicas no hagan aumentar de manera excesiva y moralmente inaceptable las desigualdades y que se siga buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos" (n. 32).
--El mercado: "Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave" (n. 35).
"La sociedad no debe protegerse del mercado, pensando que su desarrollo comporta ipso facto la muerte de las relaciones auténticamente humanas. Es verdad que el mercado puede orientarse en sentido negativo, pero no por su propia naturaleza, sino por una cierta ideología que lo guía en este sentido" (n. 36).
--Los pobres, una riqueza: "No se debe considerar a los pobres como un 'fardo', sino como una riqueza incluso desde el punto de vista estrictamente económico" (n. 35).
--Democracia económica: "En la época de la globalización, la actividad económica no puede prescindir de la gratuidad, que fomenta y extiende la solidaridad y la responsabilidad por la justicia y el bien común en sus diversas instancias y agentes. Se trata, en definitiva, de una forma concreta y profunda de democracia económica" (n. 38).
--La empresa: "Uno de los mayores riesgos es sin duda que la empresa responda casi exclusivamente a las expectativas de los inversores en detrimento de su dimensión social" (n. 40).
--Especulación: "Se ha de evitar que el empleo de recursos financieros esté motivado por la especulación y ceda a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato, en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, su propio servicio a la economía real y la promoción, en modo adecuado y oportuno, de iniciativas económicas también en los países necesitados de desarrollo" (n. 40).
--Papel del Estado: "El mercado único de nuestros días no elimina el papel de los estados, más bien obliga a los gobiernos a una colaboración recíproca más estrecha. La sabiduría y la prudencia aconsejan no proclamar apresuradamente la desaparición del Estado" (n. 41).
--Globalización: "La verdad de la globalización como proceso y su criterio ético fundamental vienen dados por la unidad de la familia humana y su crecimiento en el bien. Por tanto, hay que esforzarse incesantemente para favorecer una orientación cultural personalista y comunitaria, abierta a la trascendencia, del proceso de integración planetaria".... "La globalización no es, a priori, ni buena ni mala. Será lo que la gente haga de ella" (n. 42).
--Crecimiento demográfico: "No es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, incluso desde el punto de vista económico" (n. 44).
--Familia: "Se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona" (n. 44).
--Ética y economía: "La economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento; no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona" (n. 45).
--Cooperación internacional: "La cooperación internacional necesita personas que participen en el proceso del desarrollo económico y humano, mediante la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto. Desde este punto de vista, los propios organismos internacionales deberían preguntarse sobre la eficacia real de sus aparatos burocráticos y administrativos, frecuentemente demasiado costosos" ; (n. 47).
--Ambiente: "La naturaleza está a nuestra disposición no como un 'montón de desechos esparcidos al azar', sino como un don del Creador que ha diseñado sus estructuras intrínsecas para que el hombre descubra las orientaciones que se deben seguir para 'guardarla y cultivarla'" (n. 48).
--Problemas energéticos: "El acaparamiento por parte de algunos estados, grupos de poder y empresas de recursos energéticos no renovables, es un grave obstáculo para el desarrollo de los países pobres" (n. 49).
--Energías alternativas: "Hoy se puede mejorar la eficacia energética y al mismo tiempo progresar en la búsqueda de energías alternativas. Pero es también necesaria una redistribución planetaria de los recursos energéticos, de manera que también los países que no los tienen puedan acceder a ello s. Su destino no puede dejarse en manos del primero que llega o depender de la lógica del más fuerte" (n. 49).
--Solidaridad y educación: "Una solidaridad más amplia a nivel internacional se manifiesta ante todo en seguir promoviendo, también en condiciones de crisis económica, un mayor acceso a la educación que, por otro lado, es una condición esencial para la eficacia de la cooperación internacional misma" (n. 61).
--El relativismo empobrece: "Para educar es preciso saber quién es la persona humana, conocer su naturaleza. Al afianzarse una visión relativista de dicha naturaleza plantea serios problemas a la educación, sobre todo a la educación moral, comprometiendo su difusión universal. Cediendo a este relativismo, todos se empobrecen más" (n. 61).
--Emigrantes: "Está comprobado que los trabajadores extranjeros, no obstante las dificultades inherentes a su integración, contribuyen de manera significativa con su trabajo al desarrollo económico del país que los acoge".... "Todo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación" (n. 63).
--Finanzas: "Todo el sistema financiero ha de tener como meta el sostenimiento de un verdadero desarrollo. Sobre todo, es preciso que el intento de hacer el bien no se contraponga al de la capacidad efectiva de producir bienes. Los agentes financieros han de redescubrir el fundamento ético de su actividad para no abusar de aquellos instrumentos sofisticados con los que se podría traicionar a los ahorradores". (n. 65).
--Microcrédito: "La experiencia de la microfinanciación, que hunde sus raíces en la reflexión y en la actuación de los humanistas civiles -pienso sobre todo en el origen de los Montes de Piedad-, ha de ser reforzada y actualizada, sobre todo en los momentos en que los problemas financieros pueden resultar dramáticos para los sectores más vulnerables de la población, que deben ser protegidos de la amenaza de la usura y la desesperación" (n. 65).
--Consumidores y asociaciones: "Es de desear un papel más incisivo de los consumidores como factor de democracia económica, siempre que ellos mismos no estén manipulados por asociaciones escasamente representativas" (n. 66).
--ONU: "Se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones" (n. 67).
--Auto ridad política mundial: "Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial" (n. 67).
--Los peligros de la técnica: "La técnica tiene un rostro ambiguo. Nacida de la creatividad humana como instrumento de la libertad de la persona, puede entenderse como elemento de una libertad absoluta, que desea prescindir de los límites inherentes a las cosas. El proceso de globalización podría sustituir las ideologías por la técnica" (n. 70).
--Medios de comunicación: "Dada la importancia fundamental de los medios de comunicación en determinar los cambios en el modo de percibir y de conocer la realidad y la persona humana misma, se hace necesaria una seria reflexión sobre su influjo, especialmente sobre la dimensión ético-cultural de la globalización y el desarrollo solidario de los pueblos" (n. 73).
--Bioética: "La bioética es un campo prioritario y crucial en la lucha cultural entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, y en el que está en juego la posibilidad de un desarrollo humano e integral. Éste es un ámbito muy delicado y decisivo, donde se plantea con toda su fuerza dramática la cuestión fundamental: si el hombre es un producto de sí mismo o si depende de Dios" (n. 74).
--Nuevas formas de esclavitud: "Las nuevas formas de esclavitud, como la droga, y la desesperación en la que caen tantas personas, tienen una explicación no sólo sociológica o psicológica, sino esencialmente espiritual. El vacío en que el alma se siente abandonada, contando incluso con numerosas terapias para el cuerpo y para la psique, hace sufrir. No hay desarrollo pleno ni un bien común universal sin el bien espiritual y moral de las personas, consideradas en su totalidad de alma y cuerpo" (n. 76).
--El desafío cristiano: "El desarrollo necesita cristianos con los brazos levantados hacia Dios en oración, cristianos conscientes de que el amor lleno de verdad, caritas in veritate, del que procede el auténtico desarrollo, no es el resultado de nuestro esfuerzo sino un don" (n. 79).