Thursday, October 29, 2009

La Iglesia debe hablar del demonio

Publicamos la introducción del cardenal Georges Marie Martin Cottier OP --escrita siendo aún Teólogo de la Casa Pontifica-- al libro «Presidente degli esorcisti – Esperienze e delucidazioni di Don Grabriele Amorth» («Presidente de los exorcistas – Experiencias y aclaraciones de Gabriel Amorth»), recién publicado por «Edizioni Carismatici Francescani»
El padre Gabriel Amorth es exorcista de la diócesis de Roma, fundador y presidente honorario de la Asociación Internacional de Exorcistas.

La iglesia debe hablar del demonio.

Pecando, el ángel caído no ha perdido todo el poder que tenía, según el plan de Dios, en el gobierno del mundo.
Ahora utiliza este poder para el mal. El Evangelio de Juan le llama: «el príncipe de este mundo» (Jn 12,31) y en la primera carta también de Juan se
lee: «El mundo entero yace en poder del Maligno» (1 Jn 5,19). Pablo habla de nuestra batalla contra las potencias espirituales (Cf. Ef. 6,10-17). Podemos también remitirnos al Apocalipsis.
Tenemos que combatir contra fuerzas del mal no sólo humanas, sino sobrehumanas en su origen e inspiración: basta con pensar en Auschwitz, en las masacres de pueblos enteros, en todos los horrendos crímenes que se cometen, en los escándalos de los que son víctimas los pequeños y los inocentes, en el éxito de las ideologías de muerte, etc.


Es oportuno recordar algunos principios. El mal del pecado es realizado por una voluntad libre. Sólo Dios puede penetrar en el corazón profundo de la persona; el demonio no tiene el poder de entrar en este sagrario. Actúa sólo en el exterior, sobre la imaginación y sobre los afectos de raíz sensible.
Además su acción está limitada por el permiso de Dios omnipotente.
El diablo actúa generalmente a través de la tentación y el engaño, es mentiroso (Cf. Jn 8,44). Puede engañar, inducir al error, ilusionar y, probablemente más que suscitar, puede secundar los vicios y los gérmenes de vicios que están en nosotros.


En los Evangelios sinópticos, la primera aparición del demonio es la tentación en el desierto, cuando somete a varias incursiones a Jesús (Cf. Mt
4,11 y Lc 4,1-13). Este hecho es de gran importancia.
Jesús curaba enfermedades y patologías. Se refieren en conjunto al demonio, porque todos los desórdenes que afligen a la humanidad son reducibles al pecado, del que el demonio es instigador. Entre los milagros de Jesús hay liberaciones de posesiones diabólicas, en el sentido preciso.
Vemos en particular en San Lucas que Jesús manda a los demonios que le reconocen como el Mesías.
El demonio es mucho más peligroso como tentador que a través de signos extraordinarios o manifestaciones exteriores asombrosas, porque el mal más grave es el pecado. No por casualidad en la oración del Señor pedimos: No nos dejes caer en la tentación. Contra el pecado el cristiano puede luchar victoriosamente con la oración, la prudencia, en la humildad conociendo la fragilidad de la libertad humana, con el recurso a los sacramentos, ante todo la Reconciliación y la Eucaristía. Debe también pedir al Espíritu Santo el don de discernimiento, sabiendo que los dones del Espíritu Santo se reciben con la gracia del Bautismo.


Santo Tomás y San Juan de la Cruz afirman que tenemos tres tentadores: el demonio, el mundo (lo reconocemos ciertamente en nuestra sociedad) y nosotros mismos, o sea, el amor propio. San Juan de la Cruz sostiene que el tentador más peligroso somos nosotros mismos porque nos engañamos solos.


Frente al engaño, es deseable en los fieles católicos un conocimiento cada vez más profundo de la doctrina cristiana. Se debe promover el apostolado por el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, de extraordinaria utilidad para combatir la ignorancia. El demonio tal vez es instigador de esta ignorancia: distrae al hombre de Dios, y es una gran pérdida que se puede contener promoviendo un adecuado apostolado en los medios de comunicación social, en particular televisivos, considerando la cantidad de tiempo que muchas personas gastan siguiendo los programas de televisión, a menudo de contenidos culturalmente inconsistentes o inmorales.


También contra los hombres de Iglesia se desencadena la acción del diablo:
en 1972 el Sumo Pontífice Pablo VI habló del «humo de Satanás introducido en el templo de Dios», aludiendo a los pecados de los cristianos, a la desvalorización de la moralidad de las costumbres y a las decadencias (consideremos la historia de las Órdenes y de las Congregaciones religiosas, en las cuales se ha notado siempre la exigencia de reformas para reaccionar a la decadencia), a la cesión en las tentaciones en la búsqueda de la carrera, del dinero y de la riqueza en las cuales pueden incurrir los propios miembros del clero, cometiendo pecados que provocan escándalo.


El exorcista puede ser un Buen Samaritano –pero no es el Buen Samaritano— pues el pecado es una realidad más grave. Un pecador que permanece asentado en su pecado es más desdichado que un poseído. La conversión del corazón es la más bella victoria sobre la influencia de Satanás, contra la cual el Sacramento de la Reconciliación tiene una importancia absolutamente central, porque en el misterio de la Redención Dios nos ha liberado del pecado, y nos regala, cuando hemos caído, el reencuentro de Su amistad.


Los Sacramentos tienen en verdad una prioridad sobre los sacramentales, categoría en la que se incluyen los exorcismos, que son pedidos por la Iglesia pero en orden no prioritario. Si no se considera este planteamiento, subsiste el riesgo de turbar a los fieles. No se puede considerar el exorcismo como la única defensa contra la acción del demonio, sino como un medio espiritual necesario donde se ha constatado la existencia de casos específicos de posesión diabólica.
Parece que los poseídos sean más numerosos en los países paganos, donde el Evangelio no ha sido difundido y donde están más extendidas las prácticas mágicas. En otros lugares un elemento cultural perdura allí donde los cristianos conservan una tendencia indulgente respecto a antiguas formas de superstición.
Además hay que considerar que presuntos casos de posesión pueden ser explicados por la medicina actual y la psiquiatría, y que la solución a determinados fenómenos puede consistir en un buen tratamiento psiquiátrico.
Cuando se manifiesta en la práctica un caso difícil es necesario ponerse en contacto con un psicólogo y un exorcista; es aconsejable valerse de psiquiatras de formación católica.
En el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum se ha instituido recientemente un curso sobre estas temáticas. Sobre ellas parece oportuna una formación adecuada en los seminarios, en una dimensión de equilibrio y sabiduría, evitando excesos y constricciones.

Cardenal Georges Cottier, O.P. Pro-teólogo de la Casa Pontificia

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]
ZS06011801

Wednesday, October 28, 2009

como contrarrestar el halloween?

Hace ya varios años, inspirados por la sola intención de educar bien a nuestros hijos y de darles al mismo tiempo una ocasión para celebrar y pasarlo bien, es que un grupo de padres propusimos rescatar el sentido original de la Víspera de Todos los Santos.


Esta iniciativa tuvo una gran acogida, adultos jóvenes y niños celebramos esta fiesta en forma positiva, entretenida, sana y alegre y más acorde con nuestras costumbres y valores.


Cada año somos más, por eso los invitamos a sumarse a esta iniciativa.


En este año de consolidación queremos llegar a todos los rincones, celebrando masivamente "La Fiesta de Todos los Santos"

Estrategia


Más que combatir la forma en que hoy se celebra "Halloween", que nada tiene que ver con nuestras costumbres y valores; queremos retomar el sentido original de esta fecha y celebrar la "Fiesta de Todos los Santos"


Mantendremos los elementos buenos y positivos; celebrar, disfrazarse y compartir, pero proponemos cambiar los negativos:

-muerte y oscuridad,...por vida,
-terror y miedo,...por alegría,
-violencia,...por paz y amor,
-amedrentamiento y chantaje,...por respeto y entrega.


Proponemos una celebración amplia a la cuál todos se sumen alegremente independiente de su cercanía con la religión.


Queremos que los niños aprendan que deben dar parte de sí para lograr sus objetivos , que no es correcto amedrentar sino respetar y que por sobre todo deben siempre prevalecer los valores positivos y constructivos como la vida, el amor, la paz, la alegría y la entrega.

Planteamiento


Celebraremos la fiesta de "Todos los Santos"


Los niños y jóvenes saldrán a la calle a compartir con sus vecinos en un sano ambiente de amistad

Los niños

- Se disfrazarán de algo positivo como payaso, flor, santo, princesa, animalito, etc.
- Saldrán a las calles acompañados de algún adulto o joven responsable, a pedir dulces.
- Sólo tocarán el timbre en las casas que tengan globos o cintas de color blanco en sus puertas o rejas, aceptando así participar en esta celebración. Al resto sencillamente no se les molestará.
- Para recibir los dulces los niños deberán entregar algo a cambio.
- A lo que entrequen le llamaremos "gracia" y puede ser un dibujo, una poesía, una oración, una flor, un santito, una tarjeta o algo hecho por ellos en su clase de religión o de arte.

Los jóvenes

- Acompañarán a los niños en esta celebración siendo modelo y ejemplo para ellos, es decir celebrando en forma positiva para sembrar paz, amor y alegría.

- Si quieren organizar alguna fiesta o celebración los invitamos a hacer "Fiestas Blancas" donde todos se vistan de ese color y lo pasen muy bien en un ambiente positivo y alegre.

¿Qué les pedimos?


Distribuyan esta iniciativa a todas las personas que puedan.


Que comenten esta iniciativa con su familia, amigos y conocidos.


Que la hagan llegar a las empresas que estén interesadas en esta fiesta, a los medios de comunicación y a quienes puedan apyarla.


Propongan en Colegios, Jardines Infantiles e Iglesias, que la fiesta se aborde de manera positiva y constructiva.


Apoyen y acompañen a sus hijos en esta celebración, así estaremos educánolos en los valores que esta fiesta nos invita a celebrar.

Si todos empujamos esta idea, cada día seremos más los que celebraremos con alegría
"La fiesta de todos los santos"




Puedes descaragar la presentación del proyecto en PowerPoint Aquí



Otras ideas para festejar:

En mi parroquia Nuestra Señora del Carmen(carmelitas) hace unos 3 años decidimos en el equipo de confirmación celebrar la "Víspera del Día de todos los Santos". Se invita a los niños de las comunidades neocatecumenales y de primera comunión(no hay otros grupos) a que se disfracen de un santo que escogieran. Cada niño se aprende una síntesis de la vida del santo o una frase, una poesía o un canto referente al santo. También se hacen breves obras de dramatización sobre la vida del santo. Al final se reparten dulces a los niños. No se hacemos ni siquiera mención del "Halloween" pues "un clavo saca otro clavo". La experiencia es que es una enseñanza para niños y adultos en medio de la alegría. Los años anteriores lo hemos hecho en el templo y este año será en un salón grande.

Rómulo Bethancourt

Estimados amigos, acá en San Miguel de Allende, Guanajuato, México, celebramos este día para contrarrestar la fiesta del Halloween con un desfile de santos en el centro de la ciudad, muchos niños y jóvenes vestidos de su santo favorito, después del desfile y de la celebración eucarística se invita a los participantes a una cena donde se reparten tamales y ponches gratis. Este año la comunidad a la que pertenezco apoyará con los cantos del desfile, cantos católicos que animen a la gente.
Claudia Santoyo,Comunidad Siloé

También en mi parroquia, en Schuyler Nebraska, este año hicimos lo mismo, aunque además de Santos incluimos a los personajes bíblicos, que también vivieron en santidad.
Y para animar y motivar a nuestra comunidad, premiamos al primer, segundo y tercer lugar. Después compartimos pastel y café, y dimos dulces. Al rescate con el poder del evangelio..
Padre Gustavo Barrientos. Parroquia San Agustín

Nosotros vivimos en un edificio de F.A., este lazo en común y el hecho de que hay 250 departamentos lo convierte en un pequeño barrio. Desde que llegamos vimos cómo se iban viendo cada vez más las costumbres de otros países entre nuestras familias, sobre todo en Hallolween. Este año, decidimos erradicarla, la propuesta salió de los chicos mismos y el apoyo de los padres. Quiero compartirla porque tal vez les gusten las ideas para aplicarlas:
Se organizó un a semana antes un concurso de arte "tu santo preferido": cada niño depositaba su dibujo del santo que quisiera en una caja.
El día festivo no se llama Halloween, sino Vísperas del día de todos los Santos: se reúnen en un salón donde se entregarán los premios al dibujo más lindo, original....en realidad nadie se va sin premio... Los niños pueden ir disfrazados de angelito o algún santo, luego recorrerán el edificio obsequiando dulces a las familias y contando la vida del santo que representan o dejando algún mensaje grato, también las invitan a participar de una suelta de globos.
El festejo finaliza con un picnic a la canasta donde lo importante es que estén las familias unidas.
Es impresionante ver cómo los niños se muestran totalmente entusiasmados y pasan su tiempo en cosas mejores que la TV, o en pensar feos disfraces o cómo molestar, ahora descubren que hay cosas que los hacen más felices porque tienen más sentido.
Familia Guevara

En la Parroquia de San Antonio de Padua en casas Grandes, Chih., los niños además de la representación este año buscaron una obra de misericordia para imitar a los santos, así como visitar a un enfermo, llevar despensas a los pobres, compartir una oración , hacer limpieza en un lugar publico necesitado en bien de la comunidad, etc. ...
Parroquia de san Antonio de Padua

Desde hace 2 años ha sido bien recibida por la gente que viene a mi casa a pedir dulces para celebrar yo aprovecharía y repartiría rosarios con libritos de como rezarlos, medallas de San Benito defensor de los ataques del demonio y discos compactos con el rosario grabado a sido un éxito la gente se amontona espero lo puedan ustedes trasmitir
Andreina del Villar

El grupo de Catecismo de la parroquia de Santa Rosa de Lima, en la colonia Condesa, México D.F, convocamos a los niños a hacer calaveritas literarias y de dibujo, como las que gravaba el pintor Posada. Donde se monta el altar de muertos, con todo lo que requiere un buen altar, se pegan cartulinas donde explicamos el significado e historia de cada cosa. Este año montaremos el Altar de muertos tipo Otomí, hecho de 7 niveles.
María del Carmen Gaxiola

Soy originaria de tabasco, mi familia y yo celebramos el día de los difuntos, así le llamamos nosotros, hacemos un altar se elaboran tamales de todo tipo, dulces de calabaza, de limón, de papaya de coco de leche, de nance y otros, pozol, tortillas de maíz, todas la comida típica y a las doce de la noche del día 1o. para amanecer 2 se hacen rosarios con todos los vecinos y al final se les invita un refrigerio a todos los que llegaron el altar de colocan todas la imágenes. y se adornan con flores naturales, de papel, se encienden velitas y veladoras al día siguiente se va visitar el cementero se hacen rosarios y se reparte de la comidas que se hicieron el día anterior.
Martha Elena de la Cruz León

En mi parroquia salimos en una peregrinación a todos los sectores de nuestra parroquia con los niños disfrazados los hermanos de mi parroquia y mi párroco en particular le gusto la idea, de tal manera que este año lo vamos a celebrar una vez más pero con un poquito más de pompa por que nos van acompañar dos ministerios de alabanza y será en las afueras de la parroquia lo más hermoso es que se van a incorporar jóvenes presentando sus talentos artísticos y vocacionales al servicio de esta evangelización que estamos realizando
Edwin Henriquez

Nosotros vivimos en Kansas, USA y tenemos un grupo de matrimonios desde el año 2000, MCM, Misión Católica Matrimonial y cada año celebramos el día de Todos los Santos, tratamos de enfatizar mucho en que la gente no sabe el real significado de Halloween (el mal), y que en sí lo único que los niños quieren es sus dulces y diversión, entonces nosotros tenemos muchos dulces y diversión pero con un sentido muy diferente, nuestros disfraces son ángeles, animalitos, y sobre todo tratamos de que cada quien elija un santo o personaje bíblico, lea sobre su vida, se disfrace de él y cuando estamos todos reunidos, cada uno pasa a compartir de la vida del santo o personaje bíblico que esta caracterizando.
Nos a resultado muy bien, todos nos divertimos, comemos mucho y tenemos muchos dulces y además lo mas importante mostramos a los niños una manera diferente de disfrutar la fe al mismo tiempo que aprende, cada uno, más, sobre la vida de los personajes bíblicos.
Así logramos la unidad familiar al tratar de buscar y aprender el personaje que van a caracterizar y también crecemos en hermandad con todos los demás.
Julie Duque

Nosotros vivimos en el Estado de Washington (Estados Unidos), y lo que hacemos con nuestros hijos y sus amigos es reunirnos en la noche del 31 de Octubre, para celebrar la víspera de la Fiesta de todos los Santos, viendo una película de algún santo, además de comer pizza y dulces, tambien rezamos la letanía de todos los Santos, y el Santo Rosario en reparación a las atrocidades cometidas esa noche, especialmente a Jesús Eucaristía, aunque están en edad escolar es emocionante para ellos saber que estan ayudando al ejército de los Santos Ángeles con sus oraciones, además ponemos un letrero en nuestra puerta que dice: "lo sentimos, se nos acabaron los dulces", para no fomentar la idea pagana de ir asustando y pidiendo dulces puerta a puerta.
SM

Este es el segundo año que celebraremos el DIA DE TODOS LOS SANTOS. Somos Animadoras de Catequesis de Niños, ACN de la Capilla Nuestra Señora del Pilar, de Maipú, Santiago de Chile, y cuando decidimos realizar esta celebración el año pasado, no sabíamos si esta iniciativa iba a “prender” o no. Con gran alegría la invitación no sólo fue recibida por los niños de los grupos de la Catequesis, sino que se unieron a nuestra festiva caravana, padres, abuelitos y los jóvenes de nuestra comunidad.

Todos juntos, cantamos, bailamos y nos divertimos sanamente llevando la alegría de los niños y la luz de Cristo a nuestros vecinos. Es una hermosa forma de llevar el mensaje de Jesús a nuestros hermanos. Para los que aún no se deciden a celebrar este día, los invito a “atreverse”.....de la mano de Jesús todo es posible.

Un saludo a todos
Ana María López- Coordinadora Catequesis Familiar

SM

Le quiero contar que desde el año 2004 en el Grupo de Rosario de San José de Bogotá, Colombia (50 familias aprox) nos propusimos esperar a los niños que nos visitaban la noche del 31 de Octubre con un pequeño altar, presidido por la Sma Virgen (Reina de los Angeles y de los Santos), una luz encendida y canastas con dulces y una oración* recibida de la SVM para esa fecha; es una mini-consagración que le entregamos a cada uno y la rezamos en grupo explicandoles que lo que celebramos es la Vispera de la Fiesta de Todos los Santos... exhortamos a las mamás que los acompañaban a que los disfraces representaran algo positivo o bello, y hemos visto como año tras año llegan con mucha ilusión a nuestra casa y los disfraces son: de fryle, monjita, angeles, bailarina de ballet, etc, dejando atras mascaras horribles, calabazas, brujas, murcielagos, etc. Así que este año les propondremos "vestirse de santos" y proponer lo que nos sugieren pues ayuda a catequizar a los niños... y adultos.


Dios te Bendiga, Luis E y Ma. Teresa Mendoza

Bogotá, Colombia

Tomado de www.es.catholic.net

Halloween y el cristianismo

Halloween y el cristianismo
Comprar, pensar y vivir de una manera en la que ni siquiera hemos reflexionado


Halloween y el cristianismo
Es impresionante el poder de la publicidad en nuestro medio que nos lleva a comprar, a pensar y a vivir de una manera en la que ni siquiera hemos reflexionado. Cuando nos damos cuenta estamos atrapados por el consumismo, el cual no respeta edad, nacionalidad o creencia religiosa. Se vale de cualquier elemento para atraer nuestra atención con el fin de vender. El problema es que muchas veces, los que salimos más perjudicados con esto somos los cristianos.

Entre los ejemplos que podríamos mencionar están la Navidad y la fiesta de Todos los Santos. En la primera nos damos cuenta, con bastante tristeza, que el día de Navidad, estamos llenos de regalos, sin un centavo en la bolsa y lo peor, es que nuestra actividad "compradora" ha dejado de lado la preparación espiritual para la fiesta del "nacimiento de Cristo". Se ha cambiado su figura por un Santa Claus y la cena de Navidad consiste en el intercambio de regalos y una exquisita cena (si ésta es posible dado que ya se gastó uno todo el aguinaldo y las tarjetas de crédito están hasta el tope). De manera que nuestra fiesta cristiana, poco a poco se ha ido transformando en una fiesta comercial, en la que muchas veces el único ausente es precisamente el festejado: Cristo.

Caso semejante sucede con la celebración de "Todos los Santos" en donde vemos que al aproximarse el 31 de Octubre las tiendas se ven llenas de: mascaras, trajes de monstruos, atuendos de brujas, calabazas con expresiones terroríficas, etc., en fin, de artículos que poco tendrían que ver con nuestra fe y con la fiesta que se celebrará.

Dado que nos acercamos a esta fecha, quisiera compartir contigo algunos elementos de reflexión que nos lleven a valorar nuestra fe y a no dejarnos influenciar por el mercantilismo que puede incluso cambiar o destruir nuestra fe y nuestras costumbres.


Un poco de historia

Podemos considerar que celebración del Halloween tiene dos orígenes que en el transcurso de la historia se fueron mezclaron.

a. Origen Pagano

Por un lado encontramos que el origen pagano podríamos atribuirlo a la celebración Celta, llamada "Samhain" y que tenía como objetivo dar culto a los muertos. La invasión de los Romanos (46 A.C) a las Islas Británicas dio como resultado la mezcla de la cultura Celta, la cual con el tiempo terminó por desaparecer. Su religión llamada Druidismo, con la evangelización terminó por desaparecer en la mayoría de las comunidades Celtas a finales del siglo II.

Sobre la religión de los Druidas, no sabemos mucho pues no escribieron sobre ella, todo se pasaba de generación en generación. Sabemos, que las festividades del Samhain se celebraban muy posiblemente entre el 5 y el 7 de Noviembre (a la mitad del equinoccio de verano y el solsticio de invierno) con una serie de festividades que duraban una semana, finalizando con la fiesta de "los muertos" y con ello se iniciaba el año nuevo Celta. Esta fiesta de los muertos era una de sus festividades principales pues celebraban lo que para nosotros sería el "cielo y la tierra" (conceptos que llegaron sólo con el cristianismo). Para ellos el lugar de los muertos era un lugar de felicidad perfecta en la que no había hambre ni dolor. Los celtas celebraban esta fiesta con ritos en los que, los sacerdotes druidas, sirviendo como "médium", se comunicaban con sus antepasados esperando ser guiados en esta vida hacia la inmortal. Se dice que los "espíritus" de los muertos venían en esa fecha a visitar sus antiguos hogares.

b. Origen Cristiano

Desde el siglo IV la Iglesia de Siria consagraba un día a festejar a "Todos los Mártires". Tres siglos más tarde el Papa Bonifacio IV (+615) transformó un templo romano dedicado a todos los dioses (panteón) en un templo cristiano dedicándolo a "Todos los Santos", a todos aquellos que nos habían precedido en la fe. La fiesta en honor de Todos los Santos, inicialmente se celebraba el 13 de Mayo, pero fue el Papa Gregorio III (+741) quien la cambió de fecha al 1º de Noviembre, que era el día de la "Dedicación" de la Capilla de Todos los Santos en la Basílica de San Pedro en Roma. Más tarde, en el año 840, el Papa Gregorio IV ordenó que la Fiesta de "Todos los Santos" se celebrara universalmente. Como fiesta mayor, ésta también tuvo su celebración vespertina en la "vigilia" para preparar la fiesta (31 de Octubre). Esta vigilia vespertina del día anterior a la fiesta de Todos los Santos, dentro de la cultura anglosajona se tradujo al inglés como: "All Hallow´s Even" (Vigilia de Todos los Santos). Con el paso del tiempo su pronunciación fue cambiando primero a "All Hallowed Eve", posteriormente cambio a "All Hallow Een" para terminar en la palabra que hoy conocemos "Halloween".

Por otro lado ya desde el año 998, San Odilo, abad del monasterio de Cluny, en el sur de Francia, había añadido la celebración del 2 de Noviembre, como una fiesta para orar por las almas de los fieles que habían fallecido, por lo que fue llamada fiesta de los "Fieles Difuntos" la cual se difundió en Francia y luego en toda Europa.


Halloween en nuestros días

Si analizamos la actual celebración del Halloween veremos que poco tiene que ver con sus orígenes. De ellos sólo ha quedado el hecho de la celebración de los muertos pero dándole un carácter TOTALMENTE distinto al que tuvo en sus orígenes y agregándole poco a poco una serie de elementos que han distorsionado totalmente la fiesta, sea "de los muertos (difuntos)" como de "todos los santos".

Entre los elementos que se le han agregado, tenemos por ejemplo, la tradición de "disfrazarse", misma que muy posiblemente nació en Francia entre los siglos XIV y XV para la celebración de la Fiesta de "Todos los Santos". Durante esta época Europa fue flagelada por la plaga bubónica o "peste bubónica" (también conocida como "la muerte negra") en la cual murió alrededor de la mitad de la población. Esto creó en los católicos un gran temor a la muerte y una gran preocupación por esta. Se multiplicaron las "misas" en la fiesta de los "Fieles Difuntos" (2 de Noviembre) y nacieron muchas representaciones artísticas que le recordaban a la gente su propia mortalidad.

Estas representaciones eran conocidas como la "Danza de la Muerte". Dado el espíritu "burlesco" de los franceses, en la víspera de la fiesta de los "Fieles Difuntos", se adornaban las paredes de los cementerios con imágenes en las cuales se veía al diablo guiando una cadena de gente: Papas, reyes, damas, caballeros, monjes, campesinos, leprosos, etc. (la muerte no respeta a nadie), y los conducía hacia la tumba. Estas representaciones eran hechas también basándose en cuadros plásticos, con gente disfrazada de personalidades famosas y en las distintas etapas de la vida, incluida la muerte a la que todos debían de llegar.

Al parecer la tradición "dulce o travesura" (Trick or Treat), tiene su origen en la persecución que hicieron los protestantes en Inglaterra (1500-1700) contra los católicos. En este período en Inglaterra los católicos no tenían derechos legales: no podían ejercer ningún puesto público y los perseguían con multas, impuestos elevados y hasta cárcel. El celebrar misa era una ofensa capital y cientos de sacerdotes fueron martirizados.

Un incidente, producto de esta persecución y de la defensa del catolicismo fue el intento de hacer volar al rey protestante Jaime I y su Parlamento con "pólvora de cañón", marcando así el inicio de un levantamiento católico contra sus opresores. Sin embargo el "Plan pólvora de cañón" ("Gunpowder Plot") fue descubierto en Noviembre 5, 1605, cuando el que cuidaba la pólvora, un convertido descuidado, llamado Guy Fawkes, fue capturado y ahorcado. Esto generó una fiesta que muy pronto se convirtió en una gran celebración en Inglaterra (incluso hasta nuestros días). Muchas bandas de protestantes, ocultos con máscaras, celebraban esta fecha visitando a los católicos de la localidad y exigiéndoles cerveza y pasteles para su celebración, diciéndoles: "Trick or Treat". Más tarde el "Día de Guy Fawkes" llegó a las colonias con los primeros colonos que llegaron a América trasladándose al 31 de octubre para unirla con la fiesta del Halloween.

Podemos entonces darnos cuenta que la actual fiesta del "Halloween" es producto de la mezcla de muchas tradiciones que los inmigrantes trajeron a los Estados Unidos desde los inicios del 1800, tradiciones que ya han quedado olvidadas en Europa pues sólo tienen sentido en la integración que la cultura americana le ha dado en esta celebración.


Nuevos elementos de Halloween

Muy posiblemente, producto de su identificación con la fiesta de los Druidas, en la cual se "invocaba" a los muertos y los mismos sacerdotes servían de médium, esta celebración del 31 de Octubre, se ha ido identificando con diversos grupos "neo paganos" y peor aun, con celebraciones satánicas y ocultistas.

El festival a "Samhain" llamado hoy en día el "festival de la muerte" es reconocido por todos los satanistas, ocultistas y adoradores del diablo como víspera del año nuevo para la brujería. Anton LaVey, autor de la "La Biblia Satánica" y sumo sacerdote de la Iglesia de Satanás, dice que hay tres días importantes para los satanistas: (1) Su cumpleaños; (2) El 30 de Abril y (3) el más importante, Halloween. LaVey dice que es en esta noche que los poderes satánicos, ocultos y de brujería están en su nivel de potencia más alto. Y que cualquier brujo u oculista que ha tenido dificultad con un hechizo o maldición normalmente puede tener éxito el 31 de Octubre, porque Satanás y sus poderes están en su punto más fuerte esta noche.

Por otro lado el 31 de Octubre, de acuerdo a la enciclopedia "World Book", Halloween es la víspera del año nuevo para la brujería y dice que es el principio de todo lo que es "frío, oscuro y muerto".

Hollywood ha contribuido también a la distorsión de esta fiesta creando una serie de películas como "Halloween" en las cuales la violencia gráfica, los asesinatos, etc., crean en el espectador en estado de angustia y ansiedad. No podemos decir que estas películas son solo para adultos, pues es una realidad que dada nuestra cultura y el relajamiento en la censura pueden ser vistas, muchas de estas, incluso en la televisión comercial creando en los niños miedo y sobre todo una idea errónea de la realidad.

Esta fiesta se ha ligado de tal manera al ocultismo que es un hecho comprobado que la noche del 31 de Octubre en muchos países se realizan misas negras, cultos espiritistas, y otras reuniones relacionadas con el mal y el ocultismo.

Podemos darnos cuenta, entonces que queriendo o no, estos elementos se han mezclado también en la celebración actual del Halloween y como producto de su influencia, se han agregado a los disfraces, las tarjetas y todos los elementos comerciales: las brujas, los gatos negros, los vampiros, los fantasmas y toda clase de monstruos terroríficos, muchos de ellos con expresiones verdaderamente satánicas.


Para nuestra reflexión

Ante todos estos elementos que componen hoy la fiesta del "Halloween" nos preguntamos:

¿Es que, en aras de la diversión podemos aceptar que los niños al visitar las casas de los vecinos, les EXIJAN dulces a cambio de no hacerles un daño (rayar las paredes, romper huevos en las puertas, etc.)?

¿Qué experiencia (moral o religiosa) queda en el niño que para "divertirse" ha usado disfraces de diablos, brujas, muertos, monstruos, vampiros y demás personajes relacionados principalmente con el mal y el ocultismo, sobre todo cuando la televisión y el cine identifican estos disfraces con personajes contrarios a la sana moral y ni que decir de la fe y los valores del evangelio (paz , justicia, amor, lealtad, bondad, etc.)?

¿Cómo podríamos justificar como padres de una familia cristiana que nuestros hijos, en el día de Halloween, hagan daño a las propiedades ajenas? ¿No seríamos totalmente incongruentes con la educación que hemos venido proponiendo en la cual se debe respetar a los demás y que las travesuras o maldades no son buenas? ¿No sería esto aceptar que una vez al año se puede hacer lo prohibido?

Con los disfraces y la identificación que tienen estos con Hollywood, ¿no estamos promoviendo en la conciencia de los pequeños que el mal y el demonio son sólo fantasías, parte de un mundo irreal que nada tiene que ver con nuestras vidas y que por lo tanto no nos afectan?

¿Que experiencia religiosa o moral, queda después de la fiesta del Halloween? ¿No es esta otra forma de relativismo religioso con la cual vamos permitiendo que nuestra fe y nuestra vida cristiana se vean debilitadas?

Si aceptamos todas estas ideas, y las relativizamos, en "aras de la diversión de los niños", ¿cómo podremos corregir y hacerle ver a nuestros hijos el mal que se esconde detrás del "juego" de la "Ouija" que pone en grave peligro su vida espiritual? ¿O que diremos al joven que durante toda su infancia "jugó" al Halloween, cuando este visita a los brujos, hechiceros, médiums, y los que leen las cartas, todos ellos contrarios a la fe y a la vida cristiana?

Es que nosotros como cristianos, mensajeros de la paz, del amor, de la justicia, portadores de la luz para el mundo, ¿podemos identificarnos con esta fiesta en donde todos sus elementos, hoy por hoy, hablan de temor, injusticia, miedo, y oscuridad?

Si somos sinceros con nosotros mismos y buscamos ser fieles a nuestra fe y a los valores del Evangelio, tendríamos que concluir que la ACTUAL fiesta del "Halloween" no sólo no tiene nada que ver con la celebración que le dio origen, sino que incluso es nociva y contraria a la fe y la vida cristiana.

Ante esta realidad que inunda nuestro medio y que es promovida sin medida por el consumismo en el que estamos envueltos nos preguntamos: ¿Qué podemos hacer? ¿Taparnos los ojos para no ver la realidad? ¿Buscar buenas excusas para justificar su presencia y no darle mayor importancia, que al cabo que es un juego mientras que ésta se sigue esparciendo por el mundo como un reguero de pólvora? ¿Prohibirles a nuestros hijos que no participen en ella mientras que muchos de sus vecinitos y amigos ese día estarán en la calle y ellos no? ¿Serían capaces los niños de entender todos los peligros que corren y el por qué de nuestra negativa a la vivencia de la fiesta?

Creo que la respuesta no es sencilla, sin embargo Jesús nos dijo: "Sean mansos como la paloma y astutos como la serpiente". Por ello quisiera proponerte una experiencia que realizamos en mi parroquia y que nos dio muy buen resultado para devolverle el sentido original a la fiesta del "All Hallow´s eve".

Lo primero que hicimos es organizar una catequesis con los niños en los días anteriores a la fiesta, haciéndoles ver la importancia de celebrar a nuestros santos, como vencedores de la fe, como verdaderos "héroes" del cristianismo. Cómo para ellos no fue fácil el ser buenos cristianos, pero que con la gracias de Dios es posible. Por ello nosotros los celebramos el día 1º de Noviembre.

Les hicimos ver lo negativo que hay en la fiesta del Halloween de la manera en que se festeja actualmente. Les dijimos que así no era al principio. Que muchos elementos contrarios a nuestra fe y a nuestros valores cristianos se habían mezclado en ella. Les hicimos ver que Dios quiere que seamos buenos y que no nos identifiquemos ni con las brujas ni con los monstruos, pues nosotros somos sus hijos. Les leímos a los niños algunos de los pasajes en los cuales Jesús expulsa a los demonios para hacerles ver que esto es malo y contrario a nuestra fe.

Para la fiesta del Halloween invitamos a que todos se disfrazaran de algún personaje bíblico o de alguna persona que ellos supieran que había sido buena y que por lo tanto seguramente estaría ya en el cielo (por supuesto que no faltaron trajes de Superman, Batman, etc.). Cada uno de los participantes debía dar una explicación de por que había venido vestido de esta manera.
A cada uno de los niños les dimos una bolsita de dulces los cuales deberían repartir en las casas que se iban a visitar. Les hicimos ver que Jesús nos enseñó a dar, pues el mismo se dio hasta la misma muerte, que nosotros y todos los santos, los hombres buenos tienen más alegría en dar que en recibir. Al llegar a la casa que se habría de visitar, se saludaba a la gente diciéndoles: "Dios te ama" y se les daba un caramelo.

Al final, hubo una gran fiesta con los papás, y con toda la gente que participó en el Halloween. Se dieron premios a los mejores disfraces y a las mejores explicaciones de "por qué" se habían disfrazado de esta manera. La fiesta fue un éxito y todos salimos con una experiencia muy positiva y sobre todo muy cristiana.
De esta manera, reintegramos el valor verdadero de la fiesta, celebrando la "Vigilia de Todos los Santos" o "Halloween".

¿No podrías tú hacer los mismo y juntar a los vecinitos, primos y amiguitos de tus hijos y organizar un verdadero "Halloween" en tu barrio? Alguien tiene que empezar a cambiar nuestra cultura y reintegrarle el carácter cristiano que ha ido perdiendo. En estos tiempos de crisis, Jesús nos exige comprometernos con él y con su evangelio. Cada uno tiene que tomar su puesto en la reevangelización de nuestra cultura. No nos podemos quedar cruzados de brazos viendo cómo nuestra familia se hunde poco a poco y de manera casi imperceptible en el relativismo, en el materialismo y el paganismo práctico. No permitamos que la comercialización y las fuerzas contrarias a nuestra fe nos lleven a vivir cosas que, lejos de ayudarnos, ponen en riesgo nuestra felicidad y la de nuestra familia. Recobremos nuestros valores para ser cristianos auténticos, aunque para ello tengamos que ir en contra del mundo y sus ideas. Recordemos que el mismo Jesús oró a su Padre para que lo pudiéramos hacer:

"Padre, yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado; porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del Maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad". Jn 17,14-17

Es bueno escuchar cantos protestantes?

Vayamos por partes, ya que no es así de sencillo, ni fácil, el afirmar que es algo bueno que el católico se la pase escuchando cantos protestantes sin ningun criterio a seguir. En primer lugar, pensando en el catolico común, que normalmente es la mayoría, y en los que están ya en algún grupo pero que no tienen una sólida formación en la fe no es nada recomendable.
Algunas de las razones que nos confirman esto son las siguientes:


1.- Cualquier tipo de canción o canto que lleve "letra" siempre llevará la huella del autor que la compuso. En el caso de los cantos protestantes es igual.

No se puede separar la "teología" o creencias de los hermanos separados de la letra de sus cantos. Pensar así es algo muy ingenuo. En muchas ocasiones el católico canta las alabanzas y al mismo tiempo adquiere "frases" e "ideas" al puro estilo protestante. Un ejemplo de esto es oir repetidamente en algunos laicos católicos "la sangre de Jesus nos cubre", exactamente eso decia Lutero, mientras que nosotros creemos que no solamente nos cubre como algo meramente externo sino que nos transforma interiormente y nos santifica. Estas y otras frases como: "solo Jesús salva"; "somos salvos por la fe" "soy salvo" "no hace falta nada mas que Cristo" "las religiones no salvan" son absorbidas por escuchar cantos protestantes, radio protestante, predicaciones protestantes, Televisión protestante etc.

Esto facilita que poco a poco se pierda la "identidad" del católico. La realidad nos enseña que muchas veces asi fué como algunos empezaron y despues terminaron en una secta pues se crea un ambiente de admiracion, donde la base de la fe es el sentir bonito o la emoción. E incluso hay compositores católicos que tienen alabanzas con errores muy marcados sobre la fe por la influencia evangélica. Hace algún tiempo algo similar a esto lo afirmó el P. Zezinho que es uno de los grandes compositores de música católica y decía que era necesario que se cuidara mas este aspecto y se revisará la letra de los cantos que se componen sin ninguna asesoría.


2.- Desafortunadamente hay católicos "comprometidos" que la razón que usan para decir que "no tiene nada de malo" es que les ‘gusta' esa musica.

Esta forma de pensar es con criterios muy malos, pues hace a un lado cualquier criterio objetivo y su unica base es el "gusto" o sentimiento, como si lo que importara es que se escuchese bonito. Se parece al católico que escucha la prediciacion protestante porque tambien le "gusta" y siente bonito. Esta actitud no tiene nada que ver con el auténtico ecumenismo sino mas bien se trata de un ecumenismo ingenuo donde se hacen a un lado las orientaciones del magisterio para la aplicación del mismo. Nunca ha leído la "Unitatis Redintegratio" ni la "Ut unum Sint" ni el directorio sobre el ecumenismo y piensa que esta practicando el ecumenismo al oir cantos protestantes. Con razón hay tanta confusión hasta en gente que da un servicio dentro de la Iglesia Católica.


3.- Cuando un catolico comprometido escucha continuamente los cantos evangélicos lo que hace muchas veces es divulgar esas ideas y las divisiones.

Qué le podría contestar a alguien que lo escucha y le dice que donde puede comprar ese cassette? Acaso le va a decir: vaya hermano a una libreria protestante, ellos cantan muy bonito? En realidad sería una falta de coherencia entre lo que predica y lo que cree.


4.- Además, si alguien acepta escuchar los cantos, entonces tambien tendría que aceptar las predicaciones protestantes y la literatura protestante,

Pues la musica solamente es un medio de transmisión, el lenguaje oral es otro y el impreso otro mas. El resultado es un relativismo eclesial donde ser católico es tener puesta "una camiseta mas" y cambiarla cuando ya no le guste.


5.- San Pablo dice: "todo me es permitido, pero no todo me es provechoso".

Esto es un camino a seguir para la persona que de verdad esta comprometida con el Señor Jesucristo. Hay cosas que aunque no fueran malas dice el apóstol, aun asi, no las haría. La razon es que con tal de ganar gente para Jesucristo lo puede dejar de hacer.


6.- De hecho uno de los ganchos que usan las sectas es precisamente el canto apara traer a la gente. Es como el "quesito" que se le pone al raton en la trampa.

Normalmente cuando hacen una "secta" nueva lo primero que compran es el "sonido" para la música. Un ejemplo de como se trata de atraer a la gente es Marcos Witt, que se la pasa en congresos de todas las sectas evangélicas, hasta de las mas anticatolicas y antiecuménicas. El Católico despistado va para sentir bonito y termina engrosando las filas de una secta religiosa.


7.- Fonovisa: ¿Musica 'cristiana' o musica protestante?

De hecho el "truco" ha funcionado muy bien y han logrado engañar a algunos medios de comunicacion, incluyendo a Fonovisa, univision, telemundo... que afiman promover musica cristiana cuando en realidad se trata de musica protestante.

Tambien 'hablan' que tal artista es cristiano cuando en realidad se trata de un 'protestante' mas. Hay algunos que incluso, que como buenas sectas que son, afirman que ellos son 'cristianos' como diciendo que los catolicos no lo son. Se les olvida o no saben que es peor, que ninguna de esas iglesias protestantes existia antes de el año 1517. La verdad es que muchos locutores, entrevistadores... no por salir en los medios de comunicacion se convierten automaticamente en personas preparadas y mucho menos en lo religioso.


Tanta ignorancia hay en algunos medios de comunicacion que hace poco salieron en una premiacion para la mejor musica cristiana y se trataba en realidad de puros protestantes. Ni modo. Como dice el dicho. De que los hay, los hay... y mientras el catolico no proteste, hable y escriba para aclarar las cosas la confusion ira aumentando. Los mismos catolicos que trabajan en los medios de comunicacion deberian de hablar y aclarar la manipulacion y "expropiacion" de la palabra 'cristiano' que las sectas estan haciendo.

Personalmente hable hace tiempo a fonovisa y una de las encargadas de venta en Estados Unidos era precisamente una protestante interesada en promover a artistas protestantes y no le importaba en absoluto el promover a los autores y artistas catolicos. Protestantes disfrazados e infiltrados diciendo que promueven "musica cristiana". Ojala y el catolico, con este tema, sea mas astuto y listo para no dejarse engañar tan ingenuamente.



¿ Por qué escuchar cosas diferentes a nuestra fe teniendo tesoros espirituales de cantos tan grandes en la Iglesia Católica? (Martín Valverde; Silvia Mertins; Jorge Gomez; Sandy Calderas; P. Zezinho; P. Cesareo Gabaraín. P. Emilio y muhos mas

¿ Por qué en vez de eso no invertimos tiempo y dinero en alabanzas y predicaciones católicas para profundizar en nuestra fe?

¿Qué no sería mejor cantar la fe que recibimos de Nuestro Señor por medio de la Iglesia que El nos dejó?


Cantos católicos hay excelentes. En cualquier libreria los hallarás. Muchos y muy buenos CD's de alabanzas católicas que te recomiendo los encontraras en:

www.alabanzascatolicas.com

Friday, October 09, 2009

sacerdotes retados a usar medios de comunicacion

Comunicadores piden a sacerdotes usar los nuevos medios de comunicación


Respaldan el llamamiento de Benedicto XVI




ROMA, jueves, 8 octubre 2009 (ZENIT.org).- SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, expresó su pleno apoyo al llamado del papa Benedicto XVI a los sacerdotes y agentes de pastoral para que usen los nuevos medios digitales en su ministerio.



El Papa escogió como tema de la Jornada Mundial de las Comunicaciones del próximo año "El sacerdote y el ministerio pastoral en un mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra".

Al comentar sobre el tema de la Jornada Mundial de las Comunicaciones 2010, el presidente de SIGNIS, Augustine Loorthusamy, afirmó que "como red mundial de profesionales católicos de la comunicación, con miembros activos en más de 120 países y a todos los ámbitos de la vida de la Iglesia, estamos comprometidos en ayudar a los sacerdotes y agentes de pastoral a comprender y utilizar los medios en su ministerio".

"Los sacerdotes y agentes de pastoral deben aprender a comunicar en el entorno digital en que se forman las mentes y corazones de los hombres y las mujeres de hoy", subrayó.

Adelantó que éste será uno de los temas principales del Congreso Mundial de SIGNIS que, con el lema "Derechos de los Niños, Promesa del Mañana", se celebrará en Chiang Mai, Tailandia, del 17 al 21 de octubre

Más información en www.signisworldcongress.net y www.signis.net.

premio nobel de la Paz a Obama

La Santa Sede aprecia el Nobel de la Paz concedido a Obama


El portavoz vaticano destaca la contribución del presidente al desarme nuclear




CIUDAD DEL VATICANO, viernes 9 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- “La atribución del Nobel por la paz al Presidente Obama ha sido saludada con aprecio en el Vaticano”, así lo declaró hoy el director de la Sala Stampa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, en un breve comunicado.

El portavoz destacó “el compromiso mostrado por el Presidente Obama por la promoción de la paz en el campo internacional, y en particular, también recientemente en favor del desarme nuclear”.

“Se augura que este importantísimo reconocimiento aliente ulteriormente este compromiso difícil pero fundamnetal para el futuro de la humanidad, para que pueda traer los resultados esperados”, concluye el comunicado.

Saturday, August 29, 2009

facebook de la libertad religiosa.

Nace el Facebook de la libertad religiosa en México y América Latina

Objetivo del Simposio "El Estado laico y la libertad religiosa"


MÉXICO, jueves, 27 agosto 2009 (ZENIT.org-El Observador).- Los próximos días 25 y 26 de septiembre se llevará a cabo, en Ciudad de México, el Simposio "El Estado laico y la libertad religiosa", suspendido el pasado mes de mayo a causa de la epidemia del virus AH1N1 que azotó al país.

Los organizadores del Simposio han puesto en marcha un sistema de alerta que promete --han escrito-- "ser el Facebook de la libertad religiosa en México" y en América Latina, "precisamente creado para que académicos, activistas y otros innovadores de la cultura religiosa" puedan colaborar e interacturar a través de este soporte de Internet.

"Cubriendo una variedad de temas, desde la aplicación de la libertad religiosa en un contexto internacional, hasta los asuntos específicos en varios países del continente americano, el Simposio es una experiencia innovadora para la sociedad mexicana", escriben los organizadores en su primera Alerta.

El sitio de Internet, www.simposiovoces.org, en español, y www.voices-symposium.org, en inglés, posee toda la información del Simposio. El itinerario, la lista de participantes, conferencistas, y patrocinadores, están disponibles en el sitio.

El sitio también tiene una sección de noticias sobre la libertad religiosa en México y Latinoamérica para que los participantes se puedan mantener al tanto de los desarrollos mundiales.

Es posible atender el Simposio, sin costo alguno, mandando la información requerida (nombre y apellido, nacionalidad, a que centro de estudios pertenece, y si es miembro de la prensa cuál es el medio) al correo electrónico siguiente: simposiovoces@gmail.com

jubileo sacerdotal tambien para los que han abandonado

El Año Sacerdotal se dirige también a los sacerdotes que han abandonado

Asegura el cardenal Tarcisio Bertone


CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 27 agosto 2009 (ZENIT.org).- El Año Sacerdotal es una iniciativa con la que Benedicto XVI quiere que la Iglesia vuleva a entrar también en contacto con sacerdotes que han abandonado el ministerio.

Lo confirma el cardenal Tarcisio Bertone SDB, secretario de Estado, en una entrevista publicada este viernes por la edición italiana de "L'Osservatore Romano", en la que revela también cómo nació la idea de convocar esta iniciativa.

"Recuerdo que tras el Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios, en la mesa del Papa, estaba una propuesta, ya presentada precedentemente, de convocar un año de la oración, que de por sí estaba bien unida a la reflexión sobre la Palabra de Dios", comienza diciendo.

Sin embargo, añade, "los 150 años de la muerte del cura de Ars y la emergencia de los problemas que han afectado a tantos sacerdotes han llevado a Benedicto XVI a promulgar el Año Sacerdotal", revela.

Con esta iniciativa, afirma su colaborador más cercano, el Papa quiere mostrar "una atención especial a los sacerdotes, a las vocaciones sacerdotales", y promover "en todo el pueblo de Dios un movimiento de creciente afecto y cercanía a los ministros ordenados".

"El Año Sacerdotal está suscitando un gran entusiasmo en todas las Iglesias locales y un movimiento extraordinario de oración, de fraternidad hacia y entre los sacerdotes y de promoción de la pastoral vocacional".

"Además, se está robusteciendo el tejido del diálogo, en ocasiones empañado, entre obispos y sacerdotes, y está creciendo una especial atención a favor de sacerdotes que han quedado reducidos a una condición marginal en la acción pastoral".

El cardenal Bertone afirma que este año busca también "una reanudación de contacto, de ayuda fraterna y si es posible de volver a unirse con los sacerdotes que por diferentes motivos han abandonado el ejercicio del ministerio".

"Los santos sacerdotes que han poblado la historia de la Iglesia no dejarán de proteger y de apoyar el camino de renovación propuesto por Benedicto XVI", concluye.

Wednesday, August 26, 2009

sentencias de los Padres del Desierto.

Las sentencias de los Padres del desierto
Pelagio y Juan
De la impureza

1. El abad Antonio decía: «Pienso que en el cuerpo existen movimientos carnales naturales. No operan si no se consiente en ellos, y se manifiestan en el cuerpo tan sólo como un movimiento sin pasión. Hay otros movimientos en el cuerpo que se fomentan y alimentan con la comida y la bebida y con ellas se excita el calor de la sangre para actuar. Y por eso dice el Apóstol: "No os embriaguéis con vino, que es causa de libertinaje" (Ef 5, 18). Y también el Señor en el Evangelio dice a sus discípulos: "Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje y la embriaguez"». (Lc 21, 34).

«Finalmente se da otra especie de movimientos carnales entre los que luchan en la vida monástica: provienen de las insidias y de la envidia del demonio».

«Conviene pues saber que existen tres clases de movimientos carnales. Unos, de la naturaleza; otros, de la abundancia en el comer; los terceros, del demonio».

2. El abad Geroncio de Petra dijo: «Muchos de los que son tentados de deleites corporales, aunque no pequen corporalmente, pecan de pensamiento. Y aunque conserven la virginidad corporal, fornican en su alma. Por eso, carísimos, bueno es hacer lo que está escrito: "Por encima de todo cuidado, guarda tu corazón"». (Prov 5).

3. El abad Casiano dijo: «El abad Moisés nos ha enseñado esto: "Es bueno no ocultar los pensamientos, sino descubrirlos a los Padres espirituales que tienen discernimiento de espíritu, pero no a los que sólo son ancianos por la edad. Porque muchos monjes, que fiándose solamente de la edad manifestaron sus pensamientos a quienes no tenían experiencia, en vez de consuelo encontraron desesperación"».

4. Había un hermano muy celoso de su perfección. Turbado por el demonio impuro, acudió a un anciano y le descubrió sus pensamientos. Éste, después de oírle, se indignó y le dijo que era un miserable, indigno de llevar el hábito monástico el que tenía tales pensamientos. Al oír estas palabras, el hermano, desesperado, abandonó su celda y se volvió al mundo. Pero por disposición divina se encontró con el abad Apolo. Éste, al verle turbado y muy triste, le preguntó: «Hijo mío, ¿cuál es la causa de una tristeza tan grande?». El otro, avergonzado, al principio no le contestó nada. Pero ante la insistencia del anciano, por saber de qué se trataba, acabó por confesar: «Me atormentan pensamientos impuros; he hablado con tal monje y, según él, no me queda ninguna esperanza de salvación. Desesperado, me vuelvo al mundo». Al oír esto el padre Apolo, como médico sabio, le exhortaba y le rogaba con mucha fuerza: «No te extrañes, hijo mío, ni te desesperes. Yo también, a pesar de mi edad y de mi modo de vivir soy muy molestado por esa clase de pensamientos. No te desanimes por estas dificultades, que se curan, no tanto por nuestro esfuerzo como por la misericordia de Dios. Por hoy, concédeme lo que te pido y vuelve a tu celda». El hermano así lo hizo. El abad Apolo se encaminó a la celda del anciano que le había hecho caer en desesperación. Y quedándose fuera, suplicó a Dios con muchas lágrimas: «Señor, tú que suscitas las tentaciones para nuestro provecho, traslada la lucha que padece aquel hermano a este viejo, para que aprenda por experiencia, en su vejez, lo que no le enseñaron sus muchos años, y se compadezca de los que sufren esta clase de tentaciones». Terminada su oración, vio un etíope de pie junto a la celda, que lanzaba flechas contra el viejo. Éste, al ser atravesado por ellas, se puso a andar de un lado a otro como si estuviese borracho. Y como no pudiese resistir, salió de su celda y por el mismo camino que el joven monje se volvía al mundo. El abad Apolo, sabiendo lo que pasaba, salió a su encuentro y le abordó diciendo: «¿Dónde vas, y cuál es la causa de tu turbación?». El otro sintió que el santo varón había comprendido lo que le pasaba y por vergüenza no decía nada. El abad Apolo le dijo: «Vuelve a tu celda y de ahora en adelante reconoce tu debilidad. Y piensa en el fondo de tu corazón, o que el diablo te ha ignorado hasta ahora, o que te ha despreciado porque no has merecido luchar contra él, como los varones virtuosos. ¿Qué digo combates? Ni un sólo día has podido resistir sus ataques. Esto te sucede porque cuando recibiste a ese joven atormentado por el enemigo común, en vez de reconfortarle en su diabólico combate con palabras de consuelo, lo sumiste en la desesperación, olvidando el sapientísimo precepto que nos manda: "Libra a los que son llevados a la muerte y retén a los que son conducidos al suplicio". (Prov. 14, 11). Y también has olvidado la palabra de nuestro Salvador: "La caña cascada no la quebrará, ni apagará la mecha humeante" (Mat 12, 20). Nadie podría soportar las insidias del enemigo, ni apagar o resistir los ardores de la naturaleza, sin la gracia de Dios que protege la debilidad humana. Pidámosle constantemente para que por su saludable providencia aleje de ti el azote que te ha enviado, pues es quien nos envía el sufrimiento y nos devuelve la salud. Golpea y su mano cura, humilla y levanta; mortifica y vivifica; hace bajar a los infiernos y los vuelve a sacar». (Cf. I Rc 2). Dicho esto, el anciano se puso en oración y el viejo se vio enseguida libre de sus tentaciones. Luego el abad Apolo le aconsejó que pidiese a Dios una lengua sabia, para que supiera hablar cada palabra a su tiempo.

5. Uno preguntó al abad Siro de Alejandría sobre los pensamientos impuros. Y él le respondió: «Si no tuvieses estos pensamientos no habría esperanza para ti, pues si no tienes pensamientos es porque cometes actos impuros. Me explico: "Si uno no lucha de pensamiento contra el pecado y no se opone a ellos con todas sus fuerzas, peca con su cuerpo. El que peca con su cuerpo no sufre molestias de sus pensamientos"».

6. Un anciano preguntó a un hermano: ¿No tienes costumbre de hablar con mujeres?». Y dijo el hermano: «No. Pero los pintores antiguos y modernos son los que provocan mis pensamientos así como algunos recuerdos me turban con imágenes de mujeres». El anciano le dijo: «No temas a los muertos, pero huye de los vivos, es decir, del consentimiento y de los actos pecaminosos. Y sobre todo, ora más».

7. El abad Matoés contaba que un hermano le dijo que era peor la maledicencia que la impureza. Yo le respondí: «Muy fuerte es tu afirmación». Y el hermano me dijo: «¿Por qué?». Y le dije: «La maledicencia es un mal, pero se cura rápidamente pues el que la comete hace penitencia diciendo: "He hablado mal", y se acabó. Pero la impureza lleva naturalmente a la muerte».

8. Decía el abad Pastor: «Como el guardaespaldas está junto al príncipe, preparado para cualquier eventualidad, así también conviene que el alma esté siempre preparada contra el demonio de la impureza».

9. Un hermano vino un día al abad Pastor y le dijo: «Padre, ¿qué debo hacer? Tengo tentaciones de impureza. He acudido al abad Ibistión y me ha dicho: "No debes permitir que permanezcan en tu alma"». Y el abad Pastor le dijo: «El abad Ibistión vive arriba en el cielo con los ángeles y no sabe que tú y yo somos combatidos por la impureza. Si el monje se mantiene en el desierto reteniendo su lengua y su apetito, puede estar tranquilo, no morirá».

10. Se cuenta de la abadesa Sara que durante trece años fue violentamente combatida por el demonio de la impureza. Y jamás pidió en su oración verse libre de esa lucha. Solamente decía: «Señor, dame fortaleza».

11. Se contaba también de ella: un día, este mismo demonio le atacó más encarnizadamente que otras veces, sugiriéndole pensamientos de las vanidades del mundo. Pero ella, sin apartarse del temor de Dios y de sus propósitos de abstinencia, subió a la terraza para orar. Y se le apareció corporalmente el espíritu de fornicación y le dijo: «Me has vencido, Sara». Y ella respondió: «No te he vencido yo; ha sido Cristo, mi Señor».

12. Un hermano fue atacado de impureza y la tentación era como un fuego que ardía, día y noche, en su corazón. Él luchaba sin condescender ni consentir con su pensamiento. Mucho tiempo después, la tentación desapareció sin conseguir nada, gracias a la perseverancia del hermano. Y enseguida una luz apareció en su corazón.

13. Otro hermano fue atacado de impureza. Se levantó de noche y fue a visitar a un anciano. Le contó sus pensamientos y el anciano le consoló. Confortado en ese consuelo volvió a su celda. Y de nuevo el espíritu de fornicación volvió al ataque. Y de nuevo acudió al anciano. Y la cosa se repitió muchas veces. El anciano no le desanimaba, sino que le decía lo que le podía ser útil en su situación: «No cedas al diablo ni aflojes en tu lucha. Por el contrario, a cada ataque del demonio, ven a buscarme y el demonio derrotado se alejará. Pues nada alegra más al demonio que el que se oculten sus tentaciones. Y nada le molesta más que el que le descubran sus pensamientos». Por once veces vino el hermano al anciano acusándose de sus pensamientos. La última vez el hermano dijo al anciano: «Sé caritativo conmigo y dime una palabra». Entonces el anciano le respondió: «Créeme hijo, si Dios permitiese que los pensamientos que combaten mi alma pudiesen pasar a la tuya, no podría soportarlos y caerías muy bajo». Dichas estas palabras, por la gran humildad del anciano, se apaciguó el espíritu de impureza en el hermano.

14. Otro hermano fue combatido de impureza. Luchó y redobló su abstinencia y durante catorce años se guardó de consentir a sus malos deseos. Luego vino a la asamblea y descubrió delante de todos lo que padecía. Y todos recibieron el mandato de socorrerle. Hicieron penitencia y oraron a Dios por él durante una semana y se apaciguó su tentación.

15. Un anciano decía de los pensamientos de impureza: «Eremita, ¿quieres salvarte después de tu muerte? Vete, trabaja, vete, mortifícate, busca y encontrarás. Vigila, llama y se te abrirá. En el mundo los atletas son coronados cuando se han curtido en la lucha y han demostrado su fortaleza. A veces, uno lucha contra dos, y estimulado por los golpes logra la victoria. ¿Has visto cuánta fuerza ha conseguido con sus ejercicios físicos en el gimnasio? Pues bien, tú también mantente firme y fuerte y el Señor combatirá contigo contra tu enemigo».

16. Del mismo tema de los pensamientos impuros dijo otro anciano: «Haz como el que pasa por la calle o por delante de una taberna y percibe el olor de la cocina y de los asados. El que quiere entra y come; el que no quiere sólo huele y se va. Haz tú lo mismo, rechaza ese mal olor, levántate y ora diciendo: "Hijo de Dios, ayúdame". Haz esto mismo para ahuyentar los otros pensamientos. Por otra parte no somos extirpadores de los pensamientos, sino combatientes».

17. Otro anciano decía de los pensamientos de impureza: «Los padecemos por negligencia. Pues si consideramos que Dios habita en nosotros, no dejaríamos entrar nada extraño en nuestra alma. Cristo, que mora en nosotros y vive con nosotros, es testigo de nuestra vida.

Por eso nosotros que lo llevamos con nosotros y le contemplamos, no debemos descuidarnos, sino santificarnos, como Él es santo. Mantengámonos sobre la piedra, y el maligno se estrellará contra ella. No temas, que no te puede vencer. Canta con valentía: "Los que confían en Yahveh son como el monte Sión, que es inconmovible, estable para siempre"». (Sal 124, 1).

18. Un hermano preguntó a un anciano: «Si un monje cae en pecado, se angustia porque de progresar en la virtud pasa a un estado peor y tiene que trabajar para levantarse. Al contrario, el que viene del mundo, como parte de cero, siempre progresa». El anciano le respondió: «El monje que sucumbe ante la tentación es como una casa que se derrumba. Y si reconsidera su vocación, reedifica la casa destruida. Encuentra muchos materiales útiles para el edificio, tiene los cimientos, piedras, arena y todas las otras cosas necesarias para la construcción, y así rápidamente levanta la casa. El que ni ha cavado, ni ha echado los cimientos, ni tiene nada de aquello que es necesario, ha de ponerse a la obra con la esperanza de terminarla un día. Lo mismo sucede si el monje sucumbe a la tentación. Si se vuelve a Dios, tiene toda la ayuda de la meditación de la ley divina, de la salmodia, del trabajo manual, de la oración y otras muchas cosas que son fundamentales. Al contrario, el novicio, mientras aprende todo esto, continúa en su estado primitivo».

19. Un hermano atormentado por el espíritu impuro, fue a visitar a un anciano muy notable y le rogaba, diciendo: «Hazme la caridad de rogar por mí, pues soy muy tentado de impureza». El anciano oró al Señor. Pero el hermano volvió por segunda vez repitiendo las mismas palabras. El anciano, por su parte, insistió en la oración al Señor diciendo: «Señor, revélame la causa de la acción del diablo contra este hermano, porque te lo he pedido, y no ha encontrado todavía la paz». Y el Señor le descubrió lo que le sucedía a aquel hermano. Vio al hermano sentado y a su lado el espíritu de fornicación, y como si jugase con él. Y el ángel enviado en su ayuda estaba en pie indignado contra el hermano, porque no se postraba ante Dios, antes se complacía en sus pensamientos volcando en ellos toda su atención. El anciano comprendió que la culpa era toda del hermano y le dijo: «Tú consientes en tus pensamientos». Y le enseñó cómo debía resistir a aquellos pensamientos. E instruido el hermano por la doctrina de aquel anciano y con la ayuda de su oración, encontró descanso para su tentación.

20. En cierta ocasión el discípulo de un anciano notable fue tentado de impureza. El anciano que veía su sufrimiento, le dijo: «¿Quieres que ruegue al Señor para que te libere de esta lucha?». El discípulo le respondió: «Padre, veo que estoy padeciendo mucho, pero siento también el fruto que saco de esta lucha. Por eso pide al Señor en tus oraciones que me dé la fuerza para resistir». Y su abad le dijo: «Ahora veo, hijo mío, lo mucho que has adelantado y que me has superado a mí».

21. Se cuenta que un anciano bajó a Scitia, con su hijo que todavía no había sido destetado, el cual, como se crió en el monasterio, no sabía que existieran mujeres. Cuando se hizo hombre, los demonios le presentaban de noche figuras de mujeres, y él admirado se lo comunicó a su padre. En cierta ocasión subió con su padre a Egipto y al ver mujeres le dijo: «Estas son las que se me presentaban de noche en Scitia». Y el anciano le dijo: «Hijo, estos son monjes que viven en el mundo. Usan un hábito distinto del de los ermitaños». Y se extrañó el anciano de que los demonios le hubieran presentado imágenes de mujeres en Scitia, y enseguida se volvieron a su celda.

22. En Scitia, se encontraba un hermano muy probado por las tentaciones. El enemigo le traía la memoria de una hermosa mujer y le atormentaba mucho. Y sucedió, por disposición divina, que otro hermano bajó de Egipto a Scitia. Y hablando entre ellos le comunicó la muerte de cierta persona. Era precisamente aquella mujer que turbaba al hermano. Al oírlo, tomó su manto y de noche acudió al lugar donde la habían enterrado. Cavó la tumba, limpió con su manto la sangre putrefacta de ella, y se volvió a su celda con ella. El olor era intolerable, pero él ponía ante sí aquella podredumbre y combatía sus pensamientos, diciendo: «Mira lo que tanto deseabas. Ya lo tienes, sáciate con ello». Y se impuso el tormento de ese hedor hasta que cesó dentro de su alma aquella lucha.

23. Una persona vino un día a Scitia para hacerse monje. Traía con él a su hijo que acababa de ser destetado. Cuando el niño se hizo adulto, los demonios empezaron a atacarle y a tentarle. Y dijo a su padre: «Voy a volver al mundo; pues no puedo dominar mis pasiones carnales». Su padre le animaba, pero él volvió a la carga: «No puedo aguantar más; padre, déjame marchar». Su padre le insistió: «Hijo, escúchame una vez más. Toma cuarenta panes y hojas de palma para cuarenta días de trabajo. Vete al interior del desierto, estáte allí cuarenta días y que se cumpla la voluntad de Dios». Obediente a su padre se fue al desierto, y permaneció allí, trabajando y tejiendo palmas secas y comiendo pan seco. Después de veinte días de hesyquia vio una aparición diabólica. Se puso en pie delante de él una especie de mujer etíope, de aspecto repugnante y fétido. Su hedor era tan insoportable que no lo podía aguantar y la arrojó lejos de sí. Y ella le dijo entonces: «Soy la que aparezco dulce en el corazón de los hombres. Pero por tu obediencia y perseverante ascesis, Dios no me ha permitido seducirte, sino que te di a conocer mi hedor». Él se levantó y, dando gracias a Dios, volvió a su padre y le dijo: «No quiero volver al mundo, padre. He visto la obra del diablo y he sentido su hedor». Su padre, que había sabido lo ocurrido por una revelación, le dijo: «Si te hubieras quedado allí cuarenta días y hubieras guardado mi mandato hasta el final, hubieras visto cosas más extraordinarias».

24. Un anciano moraba muy dentro del desierto. Tenía una pariente que hacía muchos años deseaba verle. Ella se enteró del lugar donde moraba, y se puso en camino hacia el desierto. Encontró a unos camelleros, se unió a ellos y con ellos se adentró en el desierto. Era llevada por el diablo. Llegando a la puerta del anciano se dio a conocer, diciendo: «Soy yo, tu pariente» y se quedó con él. Otro monje que moraba en la parte inferior del desierto, llenaba su jarra de agua a la hora de la comida; y de pronto se cayó la jarra y se derramó el agua. Y por inspiración de Dios, se dijo: «Iré al desierto y contaré a los ancianos esto que me ha sucedido con el agua». Se puso en marcha y como se hiciese tarde durmió en un templo pagano que había junto al camino. Y durante la noche oyó a los demonios que decían: «Esta noche haremos caer a aquel monje en la impureza». Al oírlo, se afligió mucho y llegándose al anciano lo encontró triste. Y le dijo: «¿Qué he de hacer, Padre? Lleno mi jarra de agua y a la hora de la comida se derrama toda». El anciano le respondió: «Vienes a preguntarme por qué se te cae la jarra. Y yo ¿qué debo hacer, pues esta noche he caído en la fornicación?». «Lo sabía», le respondió el otro. «¿Tú, cómo lo sabes?», le dijo el anciano. «Dormía en un templo y oí a los demonios hablar de ti», le contestó. Y el anciano dijo: «Me vuelvo al mundo». Pero el hermano le suplicaba: «No, Padre, quédate aquí; despide a esa mujer. Lo que te ha ocurrido ha sido obra del enemigo». El anciano le escuchó y se animó. Redobló su penitencia con muchas lágrimas, hasta que recobró su estado anterior.

25. Un anciano dijo: «El desprendimiento, el silencio y la meditación en secreto, engendran pureza».

26. Un hermano preguntó a un anciano: «Si alguno cae en tentación, ¿qué pasa con el escándalo de los demás?». Y el anciano le contó esta historia: «Había un diácono muy conocido en un monasterio de Egipto. Un magistrado, perseguido por el gobernador, vino con toda su familia al monasterio. Bajo la acción del maligno el diácono pecó con la mujer del magistrado y todos los hermanos se llenaron de vergüenza. El diácono fue a ver a un anciano y le contó lo sucedido. El anciano tenía una celda interior oculta. Cuando la vio el diácono le dijo: "Entiérrame aquí mismo vivo y no se lo digas a nadie". Y entró en aquella celda obscura e hizo allí verdadera penitencia. Mucho tiempo después aconteció que no se produjo la crecida del Nilo. Y mientras todos rezaban las letanías, le fue revelado a uno de los ancianos, que el agua del río no subiría, si no venía a rezar con ellos el diácono que estaba escondido en la celda de uno de los ancianos. Al oírlo, se admiraron mucho y fueron a sacarle del lugar donde estaba. Oró y subió el agua. Y los que se habían escandalizado de él, quedaron después edificados de su penitencia, y glorificaron a Dios».

27. Dos hermanos fueron a la ciudad para vender lo que habían fabricado. En la ciudad se separaron y uno de ellos cayó en la fornicación. Poco después llegó el otro hermano y le dijo: «Hermano, regresemos a nuestra celda». «No voy», respondió el otro. «¿Por qué no, hermano?». «Porque cuando me dejaste, dijo el otro, me vi tentado y pequé de impureza». Pero su hermano, queriéndoselo ganar, se puso a decirle: «También a mí me ha sucedido lo mismo, y después de dejarte he fornicado también. Pero volvamos y hagamos juntos penitencia con toda nuestra fuerza, y Dios nos perdonará aunque seamos pecadores». Al volver a su celda, contaron a los ancianos lo que les había ocurrido, y éstos les señalaron la penitencia que debían cumplir. Uno de ellos, sin embargo, no hacía penitencia por sí, sino por el otro hermano, como si también él hubiera pecado. Viendo Dios su penitencia y su caridad, a los pocos días descubrió a uno de los ancianos que por la gran caridad de aquel hermano, que no había pecado, había perdonado al que había fornicado. Esto en verdad es dar su vida por el hermano.

28. Un hermano fue un día a decir a un anciano: «Padre, mi hermano me abandona para ir no sé dónde y sufro por ello». El anciano le animaba: «Hermano, llévalo con paz, y Dios viendo tu sufrimiento y tu paciencia, lo traerá de nuevo junto a ti. Sabes que la severidad y la dureza no valen para hacer cambiar de idea a nadie. Pues el demonio no arroja al demonio. Más bien será con benignidad como conseguirás atraerlo. Dios mismo atrae a sí a los hombres por la persuasión». Y le contó lo que sigue: «Dos hermanos vivían en la Tebaida y habiendo uno de ellos pecado de impureza dijo al otro: "Voy a regresar al mundo". El otro llorando le dijo: "No permito, hermano, que te vayas, pierdas el fruto de tu trabajo y de tu virginidad". Pero el primero no lo aceptó: "No me quedaré, me iré. O vienes conmigo y de nuevo volveré contigo o déjame marchar y me quedaré en el mundo". El hermano fue a contar lo que le ocurría a un anciano venerable. "Vete con él, le dijo el anciano, y Dios por causa de tus sufrimientos no permitirá que sucumba". Y los dos hermanos volvieron al mundo. Llegaron a una aldea y viendo Dios la pena de aquel que por caridad y afecto acompañaba a su hermano, arrancó del otro su mal deseo. "Hermano, le dijo, volvamos al desierto. Supongamos que hubiese pecado con una mujer, ¿qué hubiera sacado de ello?". Y volvieron indemnes a su celda».

29. Un hermano tentado por el demonio fue a decir a un anciano: «Estos dos hermanos viven juntos y se portan mal». El anciano se dio cuenta que el demonio le engañaba y mandó llamar a los dos hermanos. Al llegar la noche, les preparó una estera y los cubrió con una manta, diciendo: «Los hijos de Dios tienen el alma grande y santa». Luego dijo a su discípulo: «Encierra a este hermano solo en una celda, pues tiene el vicio del que acusa a los otros».

30. Un hermano dijo a un anciano: «¿Qué debo hacer, pues me mata un pensamiento vergonzoso?» El anciano le respondió: «Cuando una mujer quiere destetar a su hijo se frota los senos con algo amargo, y cuando el niño viene a mamar, como de costumbre, siente ese gusto amargo y se va. Tú también, pon algo amargo en tus pensamientos». Y el hermano le preguntó: «¿Cuál es esa cosa amarga que debo poner?». «La meditación de la muerte y de los tormentos preparados para los pecadores en el siglo venidero», dijo el anciano.

31. Un hermano consultó a un anciano acerca de los pensamientos de impureza. Y el anciano le respondió: «Nunca he tenido tentaciones en esa materia». Y el hermano desalentado fue a contarlo a otro anciano: «Mira lo que me ha dicho aquel monje, y me ha escandalizado porque lo que me ha dicho supera las fuerzas de la naturaleza». El anciano le dijo: «No te ha dicho eso sin motivo este hombre de Dios. Vuelve a él, pídele perdón y que te aclare el sentido de sus palabras». El hermano volvió arrepentido al anciano, hizo una metanía y le dijo: «Perdóname, Padre, pues me porté como un tonto contigo y me marché sin despedirme. Te ruego me expliques por qué no te has visto nunca combatido por la impureza». El anciano le contestó: «Desde que soy monje nunca me he saciado de pan, ni de agua, ni de sueño. Y el tormento de todas estas privaciones no me ha permitido sentir el apetito de la impureza». El hermano se fue muy aprovechado de la respuesta del monje.

32. Un hermano preguntó a un anciano: «¿Qué debo hacer? Pienso continuamente cosas impuras, que no me dejan ni una hora de descanso y mi alma está muy afligida». El anciano le dijo: «Cuando los demonios siembren en tu corazón esos pensamientos, y tú te des cuenta, no discutas en tu interior. Lo propio del demonio es sugerir el mal. Pero aunque no dejen de molestarte no te pueden forzar. De ti depende el consentir o no». «Mas ¿qué he de hacer?, respondió el hermano, porque soy débil y me domina esta pasión». «Atiende a lo que voy a decirte, respondió el anciano, ¿sabes lo que hicieron los madianitas? Adornaron a sus hijas con sus mejores galas, y las expusieron delante de los israelitas, pero no obligaron a nadie a pecar con ellas, sino los que quisieron cohabitaron con ellas. Los demás se indignaron y se vengaron con la muerte de aquellos que quisieron inducirles a la fornicación. Así hay que combatir a la impureza. Cuando empiece a hablar en el fondo de tu corazón no le respondas. Levántate, ora y haz penitencia, diciendo: "¡Hijo de Dios, ten piedad de mí!"». Dijo el hermano: «Padre, hago meditación, pero no siento la compunción del corazón, porque no entiendo el sentido de las palabras». Y el anciano le dijo: «Sigue meditando. Oí al abad Pastor y a otros Padres estas palabras: "El encantador no entiende las palabras que pronuncia, pero la serpiente las oye, las entiende, se humilla y se somete al encantador". Hagamos lo mismo, aunque ignoremos el sentido de las palabras que pronunciamos; los demonios las escuchan, se espantan y huyen».

33. Decía un anciano: «Los pensamientos de impureza son frágiles como el papiro. Si vienen sobre nosotros y los rechazamos sin consentir en ellos, se quiebran sin esfuerzo. Pero si cuando se presentan nos deleitamos con ellos y consentimos, se hacen como el hierro y es difícil destruirlos. Por eso es necesario tener discreción en nuestro pensar, para que sepamos que para el que consiente no hay esperanza de salvación. En cambio para los que no consienten les está reservada la corona».

34. Dos hermanos combatidos de impureza, abandonaron el monasterio con intención de contraer matrimonio. Pero luego se dijeron el uno al otro: «¿Qué hemos ganado abandonando nuestro estado angélico por este estado de corrupción, al que seguirá el fuego y los tormentos? Volvamos al desierto y hagamos penitencia de lo que hemos intentado hacer». De vuelta al desierto, confesaron su falta y rogaron a los Padres que les impusieran una penitencia. Los ancianos les encerraron un año entero y a cada uno se le daba la misma cantidad de pan y la misma medida de agua, pues los dos parecían tener las mismas fuerzas. Al terminar su penitencia salieron los dos. Y los Padres vieron que uno de ellos estaba pálido y muy triste; el otro, en cambio, robusto y muy alegre. Y se admiraron porque los dos habían recibido la misma cantidad de comida y de bebida. Y preguntaron al que estaba triste y abatido: «¿En qué pensabas en tu celda?». Y respondió: «En el mal que había hecho y en el castigo que me sobrevendría, y el temor hacía que la piel se adhiriese a mis huesos». Hicieron la misma pregunta al otro y contestó: «Daba gracias a Dios por haberme librado de las miserias de este mundo y de las penas del siglo venidero y por haberme devuelto a este estado angélico. Y me llenaba de alegría al pensar continuamente en Dios». Los ancianos dijeron: «Ante Dios la penitencia de los dos tiene el mismo valor».

35. Un anciano cayó gravemente enfermo en Scitia, y los hermanos le servían. Y al ver el trabajo que les daba, dijo: «Iré a Egipto para no molestar a estos hermanos». Pero el abad Moisés le aconsejó: «No vayas porque caerás en la impureza». El anciano se entristeció y le dijo: «Mi cuerpo está muerto, ¿y tú me dices esto?». Y se marchó a Egipto. Al conocer su llegada, los habitantes de los alrededores le trajeron muchos presentes. Y vino también una virgen fiel para servir al anciano enfermo. Poco después, sintiéndose mejor, pecó con ella y ésta concibió. Los vecinos del lugar le preguntaron de quién era aquel niño y ella contestó: «Es del viejo». Pero ellos no querían darle crédito. Y el anciano les dijo entonces: «Sí, es mío. Cuidad al niño cuando ella dé a luz». Después de nacer el niño y ya destetado, el anciano tomó al niño sobre sus hombros y volvió a Scitia en un día de gran fiesta. Y entró en la iglesia ante toda la multitud de los hermanos. Estos al verle se echaron a llorar. Y él les dijo: «¿Veis este niño? Es hijo de mi desobediencia. Tened cuidado hermanos míos, que yo he hecho esto en mi vejez, y rogad por mí». Y volviendo a su celda, se entregó a su antiguo modo de vida.

36. Los demonios tentaron muy violentamente a un hermano. Tomando la forma de hermosas mujeres, durante cuarenta días se esforzaron sin interrupción por hacerle cometer el pecado. Pero como él resistió virilmente el combate, sin dejarse vencer en lo más mínimo, Dios, que contemplaba aquella hermosa lucha, le concedió la gracia de no padecer en adelante ninguna tentación carnal.

37. Un anacoreta vivía en el Bajo Egipto, y era muy célebre porque vivía solo en su monasterio, en un lugar desértico. Y por instigación del diablo, una mujer depravada que oyó hablar de él dijo a unos jóvenes: «¿Qué me queréis dar y haré caer a vuestro anacoreta?». Y ellos concertaron lo que le darían. Salió por la tarde y llegó a la celda simulando haberse extraviado. Llamó, salió a abrir el ermitaño y al verla se turbó. Y le dijo: «¿Cómo has llegado hasta aquí?». Ella respondió llorando: «Me he extraviado». Conmovido el monje la hizo pasar al patio. Luego, él entró en su celda y cerró por dentro. Pero la infeliz gritaba: «Padre, unas bestias feroces me devoran». El monje se turbó de nuevo, y temiendo el juicio de Dios, se decía: «¿De dónde me viene esta desgracia?». Y abriendo la puerta la introdujo dentro. Y empezó el diablo a tentarle con ella, como si le lanzara flechas al corazón. Y entendiendo el anciano que las tentaciones venían del demonio, se decía a sí mismo: «Los caminos del enemigo son tinieblas; el Hijo de Dios es luz». Y levantándose encendió su lámpara. Pero como la pasión le devoraba, dijo: «Los que hacen eso van al suplicio. Prueba, pues, si puedes soportar el fuego eterno». Y puso su dedo sobre la llama. Este arde y quema, pero no lo siente, por el fuego violento de su pasión carnal. Y continuó así hasta el amanecer quemando todos sus dedos. Entre tanto la infeliz, al ver lo que hacía, atemorizada, se quedó como una piedra. Por la mañana llegaron los jóvenes y preguntaron al monje: «¿Vino una mujer ayer noche?». «Sí, respondió, está durmiendo aquí». Entraron y la encontraron muerta. Y gritaron: «¡Padre, está muerta!». Entonces, el monje apartó su manto y les mostró las manos, diciendo: «Mirad lo que ha hecho conmigo esta hija de Satanás: me ha hecho perder todos mis dedos». Y les contó lo sucedido y añadió: «Está escrito: no devuelvas mal por mal». Y poniéndose en oración la resucitó. La mujer se convirtió y llevó una vida casta el resto de su vida.

38. Un hermano se vio tentado de impureza, abandonó el desierto, llegó a cierta aldea de Egipto, vio a la hija de un sacerdote pagano y se enamoró de ella, y dijo a su padre: «Dámela por mujer». Él le respondió: «No te la puedo dar sin consultar antes con mi dios». Y acudiendo al demonio, al cual adoraba, le dijo: «Un monje ha acudido a mí, porque quiere casarse con mi hija. ¿Se la doy por esposa?». Y el demonio le respondió: «Pregúntale si reniega de su Dios, de su bautismo y de su profesión de monje». Y el sacerdote acercándose al hermano le dijo: «Reniega de tu Dios, de tu bautismo y de tu estado de monje y te daré mi hija». El monje accedió, y al punto vio una paloma que salía de su boca y subía al cielo. Volvió el sacerdote al demonio y le dijo: «Ha prometido hacer aquellas tres cosas». Pero el demonio respondió: «No le des como esposa a tu hija, pues su Dios no le ha abandonado y le sigue ayudando todavía». El sacerdote volvió a decir al hermano: «No te puedo dar a mi hija, porque tu Dios te ayuda todavía y no te ha abandonado». Al oír esto el hermano pensó: «Si Dios me demuestra tanta bondad, habiendo yo, infeliz, renegado de Él, de mi bautismo y de mi profesión de monje, verdaderamente bueno es este Dios que me ayuda así ahora que soy tan perverso. Entonces, ¿por qué voy a apartarme de Él?». Y volviendo en sí, recobró la calma y volvió al desierto para contar a un anciano venerable lo que le había sucedido. Y el anciano le dijo: «Quédate conmigo en esta cueva, ayuna tres semanas seguidas, y yo rogaré a Dios por ti». El anciano hizo penitencia por el hermano y oró a Dios diciendo: «Os ruego, Señor, que me deis esta alma y que aceptéis su penitencia». Y Dios escuchó su oración. Al terminar la primera semana, el anciano se presentó al hermano, y le preguntó: «¿Has visto algo?». Y el joven respondió: «Sí, he visto una paloma arriba en el cielo, muy por encima de mi cabeza». Y el anciano le aconsejó: «Vigila y ruega intensamente a Dios». Al final de la segunda semana volvió el anciano a preguntar al hermano: «¿Has visto algo?». «He visto la paloma que se acercaba a mi cabeza», respondió el hermano. Y el anciano le recomendó el dominio de su mente y la oración ferviente. Al terminar la tercera semana, volvió de nuevo el anciano para preguntarle: «¿Has visto algo más?». Y le respondió el hermano: «Vi la paloma posarse sobre mi cabeza. Alargué la mano para cogerla, pero echó a volar y entró en mi boca». Entonces el anciano dio gracias a Dios y dijo al hermano: «Dios ha aceptado tu penitencia. En adelante vigila y ten cuidado de ti». El hermano le contestó: «Desde ahora me quedaré contigo hasta la muerte».

39. Un anciano de Tebas contó lo que sigue: «Soy hijo de un sacerdote pagano. Siendo niño iba al templo y veía a menudo a mi padre entrar allí para ofrecer sacrificios al ídolo. Y un día, entré furtivamente detrás de él y vi a Satanás sentado y rodeado de todo su ejército de pie ante él. Y uno de los jefes se acercó para adorarle. "¿De dónde vienes?", le preguntó Satanás, y el demonio le respondió: "He estado en tal región y he provocado guerras y grandes perturbaciones, con mucho derramamiento de sangre, y he venido a comunicártelo". Satán le preguntó: "¿Cuánto tiempo has empleado en esto?". "Treinta días", respondió el diablo. Y Satanás mandó azotarlo, mientras decía: "¡Tanto tiempo para hacer esto!". Y otro demonio se adelantó para adorarle, y Satanás le preguntó: "¿De dónde vienes?". "Del mar. He levantado tempestades, hundido muchas naves y matado a muchos hombres, y he venido a contártelo", respondió. "¿En cuánto tiempo?", preguntó Satanás. "En veinte días", le contestó. Y mandó azotarlo, diciéndole: "En tantos días, ¿sólo hiciste esto?". Y un tercer demonio se postró para adorarle. Y le dijo: "¿De dónde vienes?". "He estado en tal ciudad. En unas bodas he provocado disputas y he hecho que se derramara mucha sangre. Además maté al esposo y he venido a decírtelo". Y preguntó Satán: "¿En cuánto tiempo?". "En diez días", contestó. Y también fue azotado por haber tardado tanto tiempo. Se acercó a adorarle otro demonio, y volvió a preguntar Satanás: "¿De dónde vienes?". "He estado en el desierto. Hace cuarenta años que lucho contra un monje, y por fin esta noche le he hecho caer en impureza". Al oír esto, Satanás se levantó, le abrazó y, quitándose su corona, se la colocó en la cabeza y le hizo sentar en su mismo trono mientras le decía: "¡Bravo, has hecho una gran hazaña!". Cuando oí y vi esto, me dije a mí mismo: "Ciertamente es una gran cosa el estado monacal"».

40. Un anciano que había vivido casado en el mundo, después de su retiro al desierto se veía frecuentemente tentado por el recuerdo de su mujer, y se lo contó a los Padres. Estos, sabiendo que era esforzado y que hacía más de lo que se le pedía, le impusieron una tarea capaz de debilitar su cuerpo hasta el punto que no pudiese levantarse. Por disposición de Dios, vino un Padre para establecerse en Scitia. Pasó junto a la celda del anciano, la vio abierta y pasó de largo admirándose de que nadie saliese a su encuentro. Volvió sobre sus pasos y llamó diciendo: «No sea que esté enfermo el hermano que vive en esta celda». Luego entró y lo encontró muy enfermo. Y le dijo: «¿Qué te pasa, Padre?». El otro le contó su historia: «He vivido en el mundo y ahora el enemigo me atormenta con el recuerdo de mi mujer. Se lo conté a los Padres y me han impuesto una serie de prácticas penosas. He querido cumplirlas en obediencia plena, pero me faltan las fuerzas y sin embargo la tentación crece». A estas palabras, el anciano se entristeció y le dijo: «En verdad, los Padres, como personas autorizadas, tuvieron sus razones para imponerte estos trabajos que te agotan. Pero según mi humilde entender, deja todo esto, toma algo de alimento a su tiempo y repara tus fuerzas. Reza el oficio divino y abandónate en Dios, ya que con tus solas fuerzas no podrás triunfar. Nuestro cuerpo es como un vestido. Si no se le cuida se echa a perder». El hermano hizo lo que se le dijo, y pocos días después le dejó la tentación.

41. Un anacoreta, muy avanzado en la vida espiritual, vivía hacía mucho tiempo cerca de Antinoé. Y muchos se aprovechaban tanto de sus palabras como de sus ejemplos. Por eso el diablo le envidiaba, como le ocurre con todos los varones virtuosos. Y bajo capa de piedad le sugirió que no debía de ayudarse ni ser servido de los demás, sino que, al contrario, él debía servir a los otros. Y el demonio le sugirió esta idea: «Ya que no ayudas a los demás por lo menos sírvete a ti mismo. Vende en la ciudad las cestas que fabricas, compra lo que necesites y vuelve a tu soledad para que no seas gravoso a nadie». Se lo sugería el diablo porque envidiaba su hesychia, el mucho tiempo que consagraba a Dios y el provecho que muchos sacaban de ello. Por eso el demonio tenía prisa en tenderle una trampa para hacerle caer. El ermitaño, pensando que era una buena idea, se dispuso a salir de su monasterio. Y aunque todos le admiraban, sin embargo, desconocía esta clase de trampas. Mucho tiempo después encontró una mujer y dada su falta de experiencia y cautela, le engañó y se enamoró de ella. Se fue a un lugar retirado, con el diablo sobre sus pasos, y pecó junto a un río. Y pensó en la alegría del enemigo con ocasión de su ruina, cayó en desesperación porque había ofendido tan gravemente al Espíritu de Dios, y recordando a los santos ángeles y a tantos Padres venerables, que aunque vivían en las ciudades habían triunfado del demonio, se afligió mucho porque no podía parecerse a ninguno de ellos, olvidando que Dios da su fortaleza a los que se convierten a Él con devoción. En su ceguera, no viendo como curar su pecado, quiso arrojarse al río para dar alegría completa al demonio. Por el intenso sufrimiento de su alma enfermó también su cuerpo. Y si no le hubiera socorrido la misericordia de Dios, hubiera muerto sin penitencia, con gran gozo del enemigo. Vuelto finalmente en sí, se propuso llevar a cabo una penosa penitencia rogando a Dios con llanto y lágrimas. Volvió al monasterio, clavó la puerta de su celda y se puso a llorar a Dios con súplica incesante como se hace con los muertos. Su cuerpo se debilitó a fuerza de velar y ayunar, pero él no mitigaba su penitencia, pues no tenía la seguridad de que fuese suficiente. Los hermanos, tratando de ayudarle, venían a verle y llamaban a la puerta, pero él les contestaba que no podía abrir: «He hecho voto de hacer durante un año una vida de absoluta penitencia. Orad por mí», les decía. No sabía qué responder sin que ellos se escandalizasen por lo ocurrido, ya que era tenido por todos como un monje respetable y de gran virtud. Y durante todo el año practicó un riguroso ayuno y una dura penitencia. Por Pascua, la noche misma de la Resurrección, tomó una candela nueva y la puso en un cántaro nuevo. Lo tapó con una tapadera y se puso en oración desde el atardecer diciendo: «Oh Dios, compasivo y misericordioso, que quieres salvar aun a los mismos paganos para que vengan al conocimiento de la verdad, me refugio en ti, Salvador de los fieles. Ten piedad de mí que tanto te ofendí, proporcioné un gozo grande al enemigo y he muerto por obedecerle. Tú, Señor que te apiadas de los impíos y de los que carecen de misericordia, Tú que mandas tener misericordia con el prójimo, ten piedad de mi abyección. Para Ti no hay nada imposible y mira que mi alma es llevada como polvo al borde del infierno. Ten piedad de mí, pues eres benigno y misericordioso con esta criatura tuya. Tú, que resucitarás los cuerpos de los que ya no viven el día de la Resurrección, ¡escúchame, Señor, que mi corazón desfallece y mi alma es muy desgraciada! Mi cuerpo, que tanto he manchado, está extenuado. Ya no tengo fuerzas para vivir porque me falta la esperanza. Perdona este pecado por el cual he hecho penitencia, pecado doble porque he desesperado. Devuélveme la vida, que estoy arrepentido, y ordena a tu fuego encender esta lámpara. Para que seguro de tu misericordia y de tu perdón por todo el resto de mi vida, guarde tus mandamientos, no me aparte de tu santo temor y te sirva con mayor fidelidad que antes». Y orando con muchas lágrimas la noche misma de la Resurrección del Señor, se levantó para ver si se había encendido la candela. Y descubriendo el vaso vio que no se había encendido. Cayó de nuevo rostro en tierra, rogando a Dios con estas palabras: «Sé, Señor, que la batalla la preparaste para que fuese coronado. Pero no supe mantenerme firme, y teniendo en más los placeres de la carne, he preferido los tormentos de los impíos. Perdóname, Señor, de nuevo confieso a tu bondad mi infamia, delante de los ángeles y delante de todos los justos y la confesaré también delante de todos los hombres si no fuera escándalo para ellos. Señor, ten piedad de mí para que pueda enseñar a los demás, Señor, dame la vida». Repitió tres veces esta oración y fue escuchado. Y levantándose encontró encendida la candela, con gran brillo. Y ebrio de esperanza, y confortado de gozo su corazón, admiró la gracia de Dios que así le perdonaba sus pecados y daba así satisfacción a su alma como se lo había pedido. Y decía: «Te doy gracias, Señor, porque has tenido piedad de mí que no soy digno siquiera de vivir en este mundo, y que con este nuevo y maravilloso milagro me has devuelto la confianza. Tú perdonas misericordiosamente a las almas que has creado». Y perseverando en su oración amaneció el día. Y alegrándose de este modo en el Señor se olvidó de la comida. El fuego de su lámpara se mantuvo durante toda su vida, añadiéndole aceite cuando era necesario, y velando para que no se apagase. Y de nuevo habitó en el Espíritu divino, y se hizo insigne ante los demás, dando testimonio de su humildad por la confesión y acción de gracias a Dios con gran alegría. Finalmente, unos días antes de su muerte tuvo revelación de su tránsito al Padre.

sacerdotes y sacramento de reconciliacion.

En un mensaje con motivo de la 60 Semana Litúrgica nacional italiana, el Papa Benedicto XVI alentó a los sacerdotes a favorecer la celebración del sacramento de la Reconciliación de los fieles; y en el marco del Año Sacerdotal, los exhortó a ser "ministros dignos de la Misericordia Divina y educadores responsables de las conciencias".

En el mensaje firmado por el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano, el Santo Padre resalta que lema de este encuentro es "Celebrar la misericordia. Déjense reconciliar con Dios".

Tema resaltar que la importancia y actualidad del Sacramento de la Penitencia o Reconciliación, el Papa subraya que "formar rectamente la conciencia de los creyentes es una de las prioridades pastorales de este tiempo nuestro, porque en la medida en que se pierde el sentido del pecado, van aumentando los sentidos de culpa, que se quisieran eliminar con remedios paliativos insuficientes".

Asimismo, el Papa indica que "al igual que todos los sacramentos, también el de la Penitencia requiere una catequesis previa y una catequesis mistagógica, para profundizar en el sacramento, por medio del rito y de la oración. Sin olvidar que, a la catequesis se debe unir un sabio empleo de la predicación, que en la historia de la Iglesia ha conocido formas diversas, según la mentalidad y las necesidades pastorales de los fieles".

El mensaje enviado a Mons. Felice di Molfetta, Obispo de Cerignola y Presidente del Centro de Acción Litúrgica, manifiesta el profundo aprecio del Papa por el compromiso y empeño que, a lo largo de 60 años, vienen caracterizando estos encuentros, "en constante adhesión a la doctrina y a las indicaciones de la Constitución conciliar Sacrosanctum Concilium, en sabia obediencia al Episcopado y a la Santa Sede, para presentar el Misterio de la fe".

Invitando a proseguir en esta senda, con la misma fidelidad y el mismo espíritu, "ayudando a infundir nueva valentía y nueva perseverancia, en los obreros de la viña del Señor", Benedicto XVI remarca que estas Semanas Litúrgicas ofrecen a obispos, sacerdotes, personas consagradas, y fieles "preciosas ocasiones de profundización, siempre en una perspectiva de servicio eclesial".

Seguidamente el Pontífice resalta que "hay que tener muy en cuenta la plena y activa participación de todo el pueblo en la Liturgia, porque es la fuente primaria y necesaria de donde han de beber los fieles el espíritu verdaderamente cristiano".

Tras poner como ejemplo de acompañante espiritual, maestro de la Misericordia divina y recto formador de las conciencias a San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars de quien se celebra el 150º aniversario de su fallecimiento; el Papa pide la protección de la Virgen María, Madre de Misericordia, sobre todos los participantes en esta Semana Litúrgica, que se está celebrando en la ciudad italiana de Barletta y que terminará el próximo viernes, 28 de agosto.